La Megamarcha de Los Ángeles

Líderes políticos calificaron la marcha sin precedentes como un llamado de atención hacia Washington, para que responda a la voz de millones de inmigrantes que exigen “dignidad y respeto”.

La masiva manifestación marca un nuevo hito en la historia de la participación cívica y política de la comunidad inmigrante, dijo Fabián Núñez, presidente de la Asamblea.

El sentimiento anti inmigrante, resumido en la propuesta de ley del congresista Sensenbrenner, la HR4437, “ha despertado un sentimiento muy profundo en nuestra comunidad”, dijo María Elena Durazo, líder del sindicato AFL-CIO del condado de Los Ángeles. “Es más fuerte de lo que provocó la Proposición 187, y no pasó de la noche a la mañana y no terminará hoy”.

Una de las propuestas bajo consideración, dijo Durazo, sería un paro laboral similar al “Día sin latinos” en Milwaukee.

El alcalde Antonio Villaraigosa tomó el micrófono para dar la bienvenida a la marcha a su llegada al ayuntamiento. “Los inmigrantes hemos construido esta ciudad, y nos unimos para decir que somos trabajadores, no criminales”, declaró el alcalde al tomar la palabra en el ayuntamiento. “Tra-bajamos duro, pagamos nuestros impuestos, vivimos de acuerdo a las leyes y queremos que esta gran América nos tome en cuenta”, indicó.

Los políticos, líderes sindicales y de grupos comunitarios coincidieron en que ahora es el momento propicio para exigir una reforma general que incluya al mayor número de inmigrantes posible.

“La HR4437 ya la derrotamos hoy, aquí vamos a empezar un plan para la legalización, que nosotros mismos nos vamos a legalizar. Nadie nos va a legalizar”, dijo Felipe Aguirre, alcalde pro tem de Maywood. “El pueblo va a tomar las cartas en el asunto”.

El actor Edward James Olmos aplaudió la participación de estudiantes en la marcha, particularmente en las manifestaciones del viernes anterior, en la que dos mil alumnos dejaron sus aulas para repudiar la HR4437.

“A mucha gente no le gusta [que los jóvenes se manifiesten] porque piensan que son muy inocentes, pero la esperanza está en la juventud”, dijo Olmos. “Cuando los estudiantes organizan en movimientos de derechos civiles no violentos, lo celebro. Son la única esperanza que tenemos. Que usen su voz sabiamente”.