Costos de la guerra

El costo total de la guerra de Irak puede superar los dos billones de dólares, según Joseph Stiglitz, Premio Nobel de Economía. Esta cifra incluye tanto el costo directo de la guerra, como el de la economía en general.

Stiglitz cuantifica los costos del trato médico y discapacidad de los 16 mil heridos ­un 20% con lesiones cerebrales­ y los gastos para reclutar a más soldados. Además, el análisis incluye costos macroeconómicos, como el impacto de la guerra sobre el precio de petróleo.

La “nueva” estrategia del presidente Bush sobre Irak sigue centrada en aspectos militares y de “seguridad dura”, y no en procesos políticos. La estrategia estadounidense confirma el fracaso del proyecto neoconservador para remodelar Oriente Medio. Irak es hoy una amenaza mayor de lo que era cuando la gobernaba Saddam Hussein.

Uno de los costos más graves es el humano. En Irak han muerto más de tres mil soldados de la coalición invasora. Más de cinco mil han sido heridos. Han muerto también más de cien trabajadores civiles y cooperantes. A estas cifras hay que añadir la muerte de más de treinta periodistas. Como consecuencia de la invasión y ocupación de este país de Oriente Próximo han muerto más de 6,000 soldados e insurgentes iraquíes. Las estimaciones sobre civiles muertos oscilan entre 12,000 y 37,000. El número de civiles heridos supera ampliamente los 50,000.

La seguridad es otro tipo de gasto, que además conlleva el rearme y la intransigencia de organizaciones terroristas. Así, a este clima de violencia en Irak se le suma la creciente actividad militar en Afganistán que lleva consigo el aumento de soldados en la zona. Reino Unido envía 1,400 soldados. El número de soldados estadounidenses en Afganistán aumenta a 27,000, la cifra más alta desde octubre de 2001 cuando la Administración Bush emprendió una guerra para derrocar al régimen talibán.

Todo ello responde al recrudecimiento de la violencia en el territorio afgano. La penúltima prueba de ello es el atentado suicida perpetrado en la principal base de Estados Unidos en Bagram, del que el vicepresidente de Estados Unidos, Dick Cheney, salió ileso. Se produjeron 18 muertes. Se pude considerar como uno de los atentados más graves cometidos en Afganistán desde la caída del régimen de los talibanes.

La coalición occidental en Afganistán está integrada por unos 11,000 efectivos, en su gran mayoría de nacionalidad norteamericana, junto a otros 35,000 soldados pertenecientes a la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad (ISAF) de la OTAN, que suponen más gastos de los estipulados inicialmente.

El Gobierno de Estados Unidos está dispuesto a gastar más de dos billones de dólares para aplastar a Irak pero no lo está para invertir una mínima parte con el fin de que los 26 millones de ciudadanos iraquíes dispongan de comida, agua potable, servicios médicos y educación.

Los gastos militares en Irak aumentan. Mientras, organizaciones humanitarias advierten que para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio en educación, sanidad, agua y saneamiento serían necesarios 47,000 millones de dólares.

José Luis Dacal / CCS