NADA ES IMPOSIBLE

El ilusionismo o la prestidigitación es el arte de hacer creer, mediante trucos ópticos y distracciones, que lo imposible puede ocurrir. El espectador debe suspender sus prejuicios, y así podrá ver personas que vuelan, naipes que desaparecen, y palomas que se transforman en fuego o estallan en papel picado.

Al ilusionismo también se le llama magia, aunque la magia tradicional es aquella que intenta dominar la naturaleza por medio de invocaciones y hechizos. El ilusionismo no tiene pretensión de realidad y se mantiene en el ámbito del entretenimiento y los juegos, lo importante es producir “sensación” de magia. Por eso los ilusionistas utilizan varitas mágicas y pronuncian conjuros de fantasía antes de hacer sus trucos.

La disciplina abarca muchas clases de trucos. Se pueden hacer ilusiones pequeñas con naipes y monedas, donde lo importante es la habilidad en las manos de los prestidigitadores, y su capacidad para distraer a los espectadores con movimientos y palabras.

David Copperfield es uno de los ilusionistas modernos más prestigiosos; en 1983 hizo desaparecer la Estatua de la Libertad ante un grupo de personas sorprendidas por el espectáculo.