Joven iraquí sueña con dar una voz a los refugiados como ella

Por Gladys Terichow

AMMAN, Jordania ­ Merna Chamoun desea desarrollar una carrera como periodista para compartir las historias de gente que, como ella, ha huido de sus hogares en Iraq debido a la violencia continua.

Chamoun, de 15 años, salió de Bagdad hace dos años, después que sus dos hermanos fueran secuestrados, y fue recibida por su hermana en Jordania. Poco después sus padres, hermanos y una cuñada siguieron sus pasos y se trasladaron a Jordania para reencontrarse con ella.

“Después de todo lo que vi en Bagdad, no deseo volver”, declaró. Y añadió que a su familia le gustaría reconstruir su vida en Alemania o en Estados Unidos, donde tienen parientes.

La familia Chamoun forma parte de los casi quinientos mil iraquíes que han encontrado refugio en Jordania, un país que los considera residentes temporales mientras esperan en un limbo a que la situación se estabilice en Iraq o poder asentarse en otro país.

La familia encuentra apoyo y consuelo a través de su vinculación con una congregación cristiana local fundada en 2002 por la Iglesia Caldea Católica de Bagdad, en respuesta a las necesidades de la comunidad iraquí refugiada en Jordania. Los caldeos son descendientes de las primeras comunidades cristianas en Iraq.

Apoyada por CCM y otras organizaciones asociadas, la iglesia provee una variedad de servicios, clases de escuela dominical, programas extraescolares y otros programas educativos para niños y jóvenes, programas de entrenamiento para adultos, servicios de salud y ayuda humanitaria.

Los episodios de violencia a los que se vio sometida esta familia en Iraq son diversos. La madre de Merna y uno de sus hermanos trabajaban en Iraq para una compañía de origen francés, mientras que otro de sus hermanos lo hacía en una compañía de origen estadounidense. Sus hermanos, comentó la joven, fueron secuestrados en dos incidentes separados por pandillas militantes que los consideraron traidores por estar trabajando en compañías extranjeras. Uno de los hermanos fue liberado tras el pago de un rescate de 30,000 dólares, mientras que el otro fue dejado en libertad sin que se pagara ningún rescate. La familia continuó recibiendo cartas amenazantes aún después de la liberación.

El último día que la joven asistió a la escuela explotó una bomba cinco minutos después de que los estudiantes salieran, haciendo estallar todos los vidrios del establecimiento. Finalmente, la iglesia adonde asistía en Bagdad fue bombardeada dos veces.

Cuando Chamoun huyó a Jordania en 2005, los niños iraquíes no tenían acceso a las escuelas jordanas. En el año 2007 se aprobó una ley que les da acceso a todos los niños iraquíes a las escuelas de Jordania. En la actualidad Chamoun está en el grado 9 en una escuela pública. Además es voluntaria en los programas educativos administrados por la iglesia.

La historia de su familia, dice, es similar a muchas de las historias de sus compatriotas. “Cuando sea periodista, podré ayudar llevando sus voces a otra gente”.

Cerca de 25,000 cristianos iraquíes han huido a Jordania, afirmó el Padre Raymond Moussalli, quien fue asignado por la Iglesia Católica Caldea como Vicario Patriarcal de la iglesia de Amman. “¿Dónde está el plan de paz en Iraq?”, se preguntó. “Los cristianos desean vivir en Iraq, pero sin paz no pueden regresar”.

La falta de opciones pacíficas para manejar los conflictos en Iraq ha resultado en un ciclo vicioso de violencia que ha desarraigado y desplazado a cerca de 4.4 millones de personas. Cerca de 2.4 millones de iraquíes han huido de sus hogares a lugares más seguros dentro del mismo Iraq, mientras que otros dos millones han huido a países vecinos, en especial Siria y Jordania. Se calcula que uno de cada seis iraquíes ha tomado esta determinación a causa de la inseguridad en su propio país.

Gladys Terichow es una escritora del Comité Central Menonita.