“Si nuestros impuestos son legales, por qué no lo somos nosotros?” Esa es una pregunta muy importante en medio del actual sentimiento anti-inmigrante.

Es parte del cuestionamiento que los que abogan por los inmigrantes presentarán el 15 de abril cuando los contribuyentes de última hora traten de lograr presentar sus impuestos en Chicago, en la fecha límite.

En todo el país se debería hacer la misma pregunta, la cual está vinculada al lugar donde están los dineros.

Por ejemplo, millones de trabajadores indocumentados que han pagado al fondo de impuestos no reclaman desempleo, pensiones o cupones de alimentos. Además no tienen derecho a reclamar crédito por niños menores.

Como lo declaran los activistas del Movimiento 10 de marzo, quienes se preparan a hacer demostraciones en las calles de Chicago el primero de mayo, 2008: “De acuerdo al New York Times, ‘Cada año $7 billones de ingresos en impuestos de Seguro Social y $1.5 de impuestos de Medicare provienen de números de Seguro Social ‘Incorrectos’. Cada año la Administración del Seguro Social recibe más de $50 billones de dólares de números ficticios o incorrectos del seguro social”.

A fin de que los trabajadores paguen sus impuestos, el gobierno asigna números de ITIN y EIN. A su vez, el gobierno también envía millones de cartas por números de SS incorrectos. Cuando esto ocurre, los dineros recogidos por dichos números ‘equivocados’ van a un fondo especial Archivo en Suspenso de Ingresos (ESF, por sus siglas en inglés). Desde 1999 el fondo del ESF ha aumentado de $283.20 billones a $585 billones.

La otra pregunta es. ¿Dónde está el dinero? ¿ A qué ha sido destinado? ¿Quién se ha beneficiado de la gran bolsa?

Algunos analistas calculan que sin la contribución de nóminas de los indocumentados, que aparecen bajo números del Seguro Social robados o fraudulentos, el sistema del seguro social se derrumbaría muchos años antes de lo esperado.

Los extranjeros indocumentados representan trabajadores baratos para los empleadores y billones de dólares para que el gobierno apuntale el decadente sistema del Seguro Social.

Bajo las actuales circunstancias el país se beneficia de tener un continuo flujo de trabajadores indocumentados, los negocios quieren trabajo barato, los consumidores desean precios bajos y la Administración del Seguro Social guarda los beneficios a los cuales nunca se tiene acceso.

Por lo tanto, tenemos leyes que regulan el comercio libre de los bienes, pero no le dan a las personas acceso libre a las oportunidades en los países bajo dicho acuerdo.

También tenemos leyes que le asignan un número apropiado para reportar los impuestos sin obtener los beneficios a los que otros tienen derecho con esos números.

En este momento en que el país se apresta a alegir quien será el candidato demócrata se podrían hacer muchas preguntas acerca de sus opiniones en varios asuntos; sin embargo, las preguntas difíciles de dónde están los dineros?, nunca se mencionan.

Una vez más pregunto: “ Dónde estan los dineros retenidos a los trabajadores indocumentados?” No solo eso, sino dónde están todos los dineros de todos los que pagan impuestos? ¿Se han ido para pagar la guerra? La crisis de vivienda continúa sin tener ayuda, y más gente sigue sin cobertura de seguro de salud y otras necesidades básicas. Entonces vuelvo y pregunto “¿Dónde está el dinero?”