Una oportunidad de progreso

Por Zyanya Fuentes

La familia es un regalo que en ocasiones no apreciamos ni valoramos, es esa base fuerte que a veces no tomamos en cuenta porque nos preocupamos por otros aspectos de la vida, pero que, afortunadamente, siempre está ahí para ser nuestro soporte.

Disnaury Rodriguez, de 15 años, es hijo de dominicanos y desde hace dos años reside en Estados Unidos. Es el único varón de tres hijos, y el orgullo de sus padres y tías maternas, que lucharon por traerlo a Estados Unidos para que estudiara y tuviera un mejor futuro. Disnaury se empeña en sobresalir en sus estudios y en el deporte: es un apasionado del baseball y en la escuela obtiene altas calificaciones. Su sueño es llegar a ser médico o abogado.

- ¿Cómo llegaste a Estados Unidos?

Mis tías Selena y María, al ver que en Santo Domingo no estudiaba y salía con mis amigos, se empeñaron bastante en traerme y obsequiarme esta gran oportunidad de estudiar y tener un mejor futuro.

- ¿Quiénes te apoyan?

Mi familia, desde Santo Domingo. Todos los días me llaman por teléfono y me preguntan con amor cómo estoy y qué necesito. Mis tías aquí me apoyan muchísimo; mi tío Juan me dice que siga su ejemplo, me guía y aconseja enfatizando siempre que la única puerta hacia la superación es el estudio.

-¿Cómo te sientes en la escuela?

Como a todos los recién llegados, me cuesta un poco adaptarme. Pero recibo la ayuda de algunas personas, como Mrs. Calderón, que me apoya bastante y es una buena persona que se interesa por nuestro avance y calificaciones; y Mrs. Barahona, con su disciplina y persistencia.

- ¿Cómo te sientes por las oportunidades que se te están dando?

Al principio me dolió dejar a mis padres y a mis dos hermanas, literalmente a toda mi familia, mis amigos, mi tierra. ¡Aún los extraño muchísimo! Pero ahora estoy convencido de la decisión y muy agradecido. A mis amigos les digo que vale el sacrificio. A mis tías Selena y María, y a su esposo Juan, les agradezco de corazón por su amor y todo su apoyo, y a mis maestros por su apoyo y comprensión.

Quisiera decirles a mis compañeros hispanos que aprovechen al máximo todo lo que nos brinda este país, y no desperdicien el tiempo en algo que jamás dará frutos. No olvidemos nunca que vinimos a este país para superarnos, y que debemos seguir el ejemplo de nuestros familiares, que trabajan como obreros y desgastan sus fuerzas para que salgamos adelante. Tomemos lo mejor de este país: la posibilidad de aprender, la posibilidad de superarse.