El viaje a los cuatro rumbos

A principios del 1300 las culturas indígenas de América se reunieron para desarrollar una serie de principios sobre las demás culturas del mundo, y así tomar los elementos más importantes para crear una forma de desarrollar el ser interno a través de uno mismo y de la relación con las demás formas de vida. Esto fue por medio de símbolos, como animales, colores, formas filosóficas o abstractas, fenómenos naturales, etc. Tomando el árbol sagrado como punto céntrico de los cuatro rumbos; oriente, poniente, norte y sur.

Empezaremos con el primer rumbo; el oriente, por donde sale el sol, es el rumbo de las primeras ideas para crear algo, estas ideas vienen espontáneamente, también es el rumbo de los niños, aquí aprendemos a amar, con un amor que no duda de los demás ni de sí mismo. El color simbólico es el amarillo, y el animal simbólico es el águila, esta significa, la dignidad, la arrogancia. El aire es su elemento, es con el cual empezamos a vivir aquí en la tierra, es el primer elemento que entra en nosotros y con el cual terminamos.

Debemos recordar dos cosas importantes: que al empezar cualquier viaje siempre estaremos en el centro, en el árbol sagrado, porque es peligroso clasificarse en alguno de los rumbos, y que somos como el caminante, estamos de paso,y la mejor manera de seguir es tener paciencia, esta es una enseñanza de nuestra hermana, la tortuga.