México del Norte

Jorge Mújica • mexicodelnorte@yahoo.com.mx

Los Que Se Mataron Por Estudiar

Terminó la invasión y la guerra contra Irak, o eso dicen quienes la hicieron, aunque pasarán años antes de conquistarla. Los iraquíes gritan: “Yanquis go home”, quieren nombrar a sus autoridades; sin embargo, ahora que son libres, tendrán que elegir sólo entre candidatos respaldados por Estados Unidos.

Terminaron las acciones bélicas mayores y el saldo es que la guerra sí fue por petróleo, pues el único edificio que no destruyeron fue el Ministerio del Petróleo. Los pozos petroleros están bajo comando militar de Estados Unidos. Y no se encontraron las armas de destrucción masiva que justificaran la invasión.

Según la cifra oficial, 128 soldados estadounidenses murieron. Entre ellos, 23 latinos. También hay 23 negros, dos filipinos y una india americana. En total, 49 minorías de 128 bajas, casi un 40 por ciento. En la muerte, no resultaron minoría.

Entre los latinos muertos están Andrew Avilés y Rubén Estrella, ambos de 18 años; Fernando Rincón, de 19; Juan Guadalupe Garza, Jorge González y Jesús A. Del Solar, de 20 años; Francisco Martínez, José Garibay, Robert Rodríguez y Jesús Martín Antonio, de 21; Erik Silva, Jesús González, José Gutiérrez y Nino Livaudais, de 22 años; John Travis, de 23; Duane Ríos, Gil Mercado y Armando González, de 25 años. Todos estaban en lo que se llama “edad escolar”, pues el promedio de edad de los latinos muertos es de 23 años.

A mediados de los años 90, el Secretario de Defensa Loius Caldera inició un programa de reclutamiento. Se destinaron millones de dólares a campañas en español. Prometían certificado de secundaria y hasta $30,000 dólares para la universidad, si se graduaban. Pero nunca dijeron que pocos veteranos consiguen la “beca”, pues la mayoría se gradúa de conductor de camión.

Varios de los muertos eran residentes legales, y si tenían intención de legalizar a sus familias ya no podrán ver su sueño cumplido. La ciudadanía de los muertos no se extiende a las familias.

Según el Reporte Interno de la Excelencia Educativa para los “Hispanic-Americans”, los ciudadanos méxico-estadounidenses siguen por debajo de todos los demás grupos étnicos.

Entre los inmigrantes, un 61 por ciento deja la escuela sin terminar. Entre los nacidos aquí, solamente uno de cada diez termina el bachillerato. Uno de cada diez trabajadores latinos vive bajo niveles de pobreza; un 63 por ciento tiene trabajos en fábricas y producción primaria. El 61 de los trabajadores agrícolas son latinos. Solamente un dos por ciento de estudiantes universitarios son latinos; sólo un dos por ciento gana más de $75,000 dólares al año.

Dicen que Francisco Martínez Flores quería ser vendedor de acciones cuando saliera del ejército. Sólo vendió barata su vida.