BRASIL • Esclavitud rural difícil de extirpar

Por: Mario Osava

Unos 25.000 hombres, mujeres y niños aún trabajan como esclavos en el campo de Brasil, pese a las persistentes denuncias de organizaciones humanitarias y a la promesa del nuevo gobierno de erradicar esa práctica en los próximos cuatro años.

La Hacienda Señor, una propiedad de capitales belgas en el septentrional estado de Maranhao empleaba más de 200 trabajadores en condiciones de esclavitud.

La firma fue procesada y debió pagar los derechos escamoteados de esos 200 trabajadores, pero no reconoció los correspondientes a los despedidos. Sólo un tercio de éstos recibió parte de los sueldos adeudados. Algunos trabajaron dos años y no recibieron más que 400 reales (130 dólares).

La Hacienda Señor, ”una extensión enorme” en la que se producen pimientos y frutas, sujetaba a esos empleados mediante un supuesto endeudamiento, un mecanismo utilizado en varias zonas rurales de Brasil para mantener los empleados avasallados e impedidos de dejar la propiedad.

Los trabajadores, en lugar de recibir sueldos, acumulan deudas por el suministro del transporte que los llevó a la hacienda, las casuchas o tiendas en que viven, los alimentos que consumen e, incluso, por la utilización de instrumentos de trabajo.

El presidente Luiz Inácio Lula da Silva, el líder del izquierdista Partido de los Trabajadores que asumió