En lo profundo del mar

Por: Yizzar Prieto

En el mismo mar que conocieron los temibles piratas del atlántico; en las costas donde llegaron los barcos cargados de inventos y esclavos; en la profundidad del agua azul, galeones con tesoros están perdidos para siempre; en la costa el agua cubre la arena con un movimiento constante pero gentil. Algunos kilómetros mar adentro el agua se torna azul oscuro y escalofriante. Alrededor, en todas direcciones se ve la superficie horizontal del agua. Nada de tierra, todo escondido bajo agua.

En pleno Sábado de Gloria tomamos el viaje en lancha hasta el Bajo de Tanguijo, a varios kilometros de la costa del Estado de Veracruz. Partimos de una playa conocida como Barra Galindo, donde las olas del mar pegan con menos fuerza. El viaje en lancha incluyó un milagro de la naturaleza, los peces voladores, demasiado dificiles de fotografíar. El Bajo de Tanguijo es un enorme arrecife de coral sobre el cual uno está en la mitad del mar. El agua cristalina y calmada deja ver corales, erizos y peces. El coral protege esta parte del mar de las olas grandes y es posible nadar al lado de la lancha. En la mitad del arrecife se encuentra un faro rojo de cemento que se prende todas las noches para ayudar a la navegación. Todo el viaje resulta ser una experiencia muy difícil de describir con la austera foto del faro sobre el mar interminable. Los pescadores suelen ir aún mas lejos mar adentro buscando tiburón y enormes bacalaos, como el de la foto.

En Tamiahua pudimos visitar la Tercera Feria del Ostión. Mesas interminables de ostión con salsa valentina para el deleite del público. Otro de los muchos productos que esconde misteriosamente el agua. Todo esto, acompañado del excelente ambiente que crea la gente alegre de Veracruz.