Podría emplear innumerables horas hablando de todo lo que está mal, tanto en el exterior como localmente. Eso sería un recuento de muerte. En lugar de ésto, deseo resaltar las vidas de resistencia. En este valle de muerte, donde las malas noticias se le presentan a diario a la gente, es sorprendente que las familias comunes puedan criar hijos, continuar trabajando e incluso celebran cosas como graduaciones y cumpleaños.

Criar hijos requiere de una gran cantidad de cuidado. Primero, los padres tienen que sobrevivir todos los obstáculos a fin de proveer para la familia. Hoy en día, los impuestos ayudan más a la clase rica que a los trabajadores, los trabajos son escasos y eso le da oportunidad a los dueños de negocios para pagar salarios más bajos y dejar cesante a la gente. La comida y la gasolina están más caros cada día y la gente siente que ahora cada miembro de la familia tiene que producir más y gastar menos a fin de ajustar su presupuesto.

En medio de esta presión social y económica, los padres cuidan de los hijos, asisten a reuniones de padres y logran más recursos para pagar por costos adicionales en la escuela.

La familia tiene que enfrentar a los pederastas, proveedores de drogas, publicidad de tabaco, cine pornográfico y muchas otras cosas que se presentan en su camino como una carrera de obstáculos.

Cuando vean las largas filas de estudiantes recibiendo sus diplomas, están viendo a un grupo de jóvenes victoriosos que han sido respaldados por sus propios héroes y heroínas. Las familias que constituyen la fibra social de este país están detrás del éxito de cada persona joven que se gradúa de la escuela superior o de la universidad.

Como mujer, me entristece ver todo ese cuidado y esfuerzo unirse a la fuerza de la muerte cuando los hijos se van para la guerra. Me imagino que cada mujer siente que es una pérdida entregar lo mejor en la vida de alguien y después verlos marcharse para ser parte de la violencia y la muerte.

Espero que los padres de estos nuevos graduandos no tengan que sentir el dolor de enviarlos a tierra extraña donde no son deseados. A medida que pasa el tiempo queda cada vez más claro que desde el comienzo, la guerra en Irak fue un error y ha sido una acción oportunista y cruel que ha matado a miles de personas. Las madres de esos hijos también lloran como las madres de los hijos estadinenses.

La gente común tiene atributos que no son tan comunes. Al ver a la gente común asistiendo a las ceremonias de grado en todo el país nos damos cuenta que ellos trabajan por la vida y se resisten a la muerte. Creo que las familias comunes tienen mucho que enseñarle a los políticos y gobernantes de la mayoría de los países.

Quiero aplaudir la gran contribución de las familias comunes que nos dan esperanza en un futuro más centrado en las relaciones personales amorosas que en el uso de la fuerza y la violencia que destruye lugares y personas.