La ventanilla única

México del Norte • Jorge Mújica

Un puñado de dólares

En mayo nacieron Hidalgo, Aldama y Robespiere, murió Napoleón y se celebran el 5 de mayo, el Día del Trabajo y el día de las madres. Y por esto último, el sagrado día de las matriarcas, mayo es también mes de las remesas.

Las remesas de los ciudadanos de México del Norte a nuestro país siempre bajan en noviembre, porque todo el mundo se las guarda para cuando vaya en diciembre, y aumentan alrededor de navidad. Pero aumentan también en el mes de mayo, gracias al inefable Edipo que todos llevamos dentro.

Quienes están allá les llevan serenata a las jefecitas, o les regalan una lavadora, pero a los de acá no nos queda más que mandarles una lanita, como queriendo lavar nuestro pecado al estar tan lejos. Según el Banco de México, el año pasado mandamos 2 mil millones de dólares en mayo, y según el banco Wells Fargo, sus envíos aumentan un 20 por ciento en mayo.

Las compañías de envío lo saben, y tienen ofertas especiales para los envíos del mes. Wells Fargo los ofrece gratis si se abre una cuenta el día de las mamás; MoneyGram ofrece una rifa de 75 mil dólares para comprarle casa a mamá; una tiendita en Houston ofrece envíos gratis el día del cumpleaños, y otra un envío gratis después de 10 pagados.

Entre unas ofertas y otras, este año ya llevamos enviados tres mil 300 millones de dólares, casi un 22 por ciento más que entre enero y marzo del año pasado.

Esas son las buenas noticias. Las malas, son que se sigue perdiendo una cantidad estratosférica de dólares en cada envío de remesas. Tanto, que ya hasta las iglesias protestaron.

Según Ricardo Watty Urquidi, Obispo de Nuevo Laredo y vocal de la Comisión de Movilidad Humana del Episcopado Mexicano, las ganancias por enviar el dinerito a México son unos 1,500 millones de dólares. Dice el obispo que las empresas de envíos cobran hasta el 20 por ciento del envío, y propone acuerdos con esas empresas para que bajen sus porcentajes.

Sólo haga usted cuentas: y que conste que el dólar se pone más caro cada día, los bancos de América y el International Bank of Commerce cotizaron el cambio a 11.30 pesos por dólar, mientras que MoneyGram lo pagó a solamente 11.28 pesos. Por lo menos Western Union se empató a 11.30, pero los descarados de Wells Fargo se aventaron a pagar el dólar a 11.09. Como quiera que sea, 21 centavos por cada dólar son un montón de centavos.

Según el Banco de México la cantidad de cada envío subió de 304 a 318 dólares. multiplicando las cantidades, en cada envío se pierden más de seis dólares, más del precio de una comida corrida. Multiplicado por los 3 mil 300 milones de dólares del año, llevamos casi 700 millones de pesos perdidos.

Con el obispo Watty coincide el director del Sistema de Financiamiento para el Desarrollo, Rodolfo Oliva Pue, quien agregó que las empresas abusan y definitivamente están fuera de contexto. “Si le cuentan lo que pierden en términos de las comisiones y del diferencial del tipo de cambio, hablamos a veces de que quien recibe los recursos pierde hasta el 20 por ciento de su dinero”, dice, y agrega que “espera que las instituciones de transferencias electrónicas flexibilicen su postura y cobren menores comisiones”.

Se quedan cortos tanto el obispo como Oliva Pue. Tan cortos como Vicente Fox, cuya única acción de gobierno sobre las remesas fue pedir una “reducción voluntaria” del costo a las compañías, en vez de reglamentar estrictamente el descarado robo.

Así las cosas, y estando de vacaciones los diputados y senadores, aunque cuando trabajan no hacen tampoco nada, no nos quedará más que mandarle un saludo a las mamacitas en México que reciben sus