Puerta abierta para propietarios de vivienda

Por Rick Santorum

Tener una vivienda propia provee seguridad y confort a nuestra familia y da a las demás familias un activo interés revestido de una calidad de vida en su comunidad. Esto es primordial para nuestras ideas colectivas acerca de la libertad y autodeterminación. Sabemos que cuando las personas poseen su casa son más propensas a acumular riqueza y valores y a prepararse financieramente para cosas como la jubilación y la educación de sus hijos.

Los propietarios de vivienda en Estados Unidos alcanzaron una cifra récord del 69.2% en el segundo trimestre del 2004.

Desafortunadamente existe una brecha significativa entre las minorías y la población mayoritaria, causando que el deseo de ser propietario sea un elusivo prospecto financiero para muchos. De acuerdo con la Oficina del Censo, en el 2004 la proporción de propietarios entre blancos no hispanos alcanzó el 76 por ciento comparado con el 49 por ciento para los afro americanos y el 48.1 por ciento para los hispanos.

El Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD) ha identificado un número de barreras para los propietarios. Un importante factor es la falta viviendas unifamiliares a precios asequibles en muchas áreas donde la mayoría de residentes son familias minoritarias. Ha sido mi prioridad en el Congreso desmantelar estas barreras para que esta gente pueda comprar su propia vivienda.

Una solución es el establecimiento de un impuesto de crédito a la propiedad que dé a los constructores e inversionistas un incentivo para participar en la rehabilitación y construcción de casas para compradores de bajos y moderados ingresos económicos. Recientemente presenté la iniciativa bipartidista Community Development Homeownership Tax Credit que permitirá a los estados otorgar créditos en los impuestos a constructores e inversionistas que construyan o rehabiliten viviendas en comunidades económicamente en desventaja.

Es mi deseo que el programa de crédito impositivo para vivienda propia ayude a aumentar el porcentaje de propietarios de viviendas, haga que los vecindarios sean más estables y las comunidades, más fuertes.

Otra significante barrera que los propietarios enfrentan es la necesidad de recibir asistencia para pagar la cuota inicial. A través de esta nota, estoy satisfecho de apoyar la iniciativa American Dream Act, que fue hecha ley a finales del 2003. Este documento autorizó $200 millones en préstamos anuales para ayudar a pagar la cuota inicial a compradores que por primera vez adquieren su vivienda. Se espera ayudar a 40 mil familias al año y será administrado a través del programa HOME.

Para quienes no pueden pagar el 20 por ciento del pago inicial de una vivienda, generalmente se requiere de un seguro de vivienda. Por eso, he apoyado el Mortgage Insurance Deductibility Act, que haría los seguros de hipotecas completamente deducibles de los impuestos para propietarios con ingresos menores de $100 mil.

El senador republicano representante de Pensilvania en el Senado de los Estados Unidos.