Un Alto a la Violencia

Por: Karina Flores-Hurley

Miles de mujeres Latinas en los Estados Unidos, quienes muchas veces a vista y paciencia de las autoridades locales y estatales, son víctimas de los más terribles casos de abuso físico y emocional por parte de sus parejas.

El caso de la violencia doméstica en las mujeres Latinas de los Estados Unidos representa entonces un caso particular, ya que existen elementos circunstanciales por los cuales a estas mujeres les resulta casi imposible hallar la salida.

Un idioma extraño, una cultura diferente y el rechazo por parte de quienes tienen en sus manos el poder para hacer justicia, son sólo algunos de los grandes obstáculos que las Latinas víctimas de abuso tienen que atravesar en la ansiada lucha por su libertad.

El estatus migratorio representa además un factor adicional por el cual muchas mujeres Latinas se muestran reacias a buscar ayuda. “Esa es una de la razones por la cuales dicen ‘no llamo a la policía’, pero también es porque los hombres saben que con eso pueden manipular y asustar a las mujeres”, comenta Claudia Campos, quien se encuentra a cargo de un programa de prevención de la violencia doméstica en la ciudad de Washington DC. Una de las preguntas más comunes que enfrentan las mujeres víctimas de maltrato es ¿Por qué te quedas en una relación abusiva? Y, aunque a algunas personas les cueste trabajo entenderlo, existen varios factores tanto culturales como sociales y económicos, por las cuales estas mujeres prefieren permanecer calladas.

La mujer Latina proviene de una cultura primordialmente familiar, donde se le ha enseñado a mantener el matrimonio unido a cualquier precio, especialmente por el bien de los hijos. El hombre, por su parte, por lo general pretende arrepentirse luego del maltrato ­alimentando la esperanza en la mujer de que se trate de la última vez.

Otra fuerte razón puede ser la falta de dinero. Muchas mujeres se sienten inseguras sobre su capacidad de trabajar y mantenerse solas, y por ello ­tanto ellas como sus hijos­ dependen económicamente de sus parejas.

En el caso de una mujer inmigrante, ex-víctima de abuso, fue precisamente la combinación entre el temor y la falta de información y recursos lo que inicialmente le cerró muchas puertas para salir adelante.

Por último, siempre existe el temor de que se cumplan las amenazas del abusador.

Sin embargo, lo que muchas mujeres desconocen es que sí existen recursos y leyes de inmigración que protegen a la mujer Latina que se encuentra en una relación abusiva, independientemente de su estatus migratorio.

Y, si bien estos recursos aún no son suficientes, es posible encontrar organizaciones que, sin costo alguno, están dispuestas a ayudar.

La Línea de Ayuda de la Fundación Self Reliance cuenta con los recursos gratuitos que necesitas en tu idioma y en tu comunidad. Para obtener  información de manera confidencial, llama gratis al 1-800-473-3003.