Único amor, ya tan mío

que va sazonando el Tiempo

¡qué bien nos sabe la ausencia

cuando nos estorba el cuerpo!

Mis manos te han olvidado

pero mis ojos te vieron

y cuando es amargo el mundo

para mirarte los cierro.

No quiero encontrarte nunca,

que estás conmigo y no quiero

que despedace tu vida

lo que fabrica mi sueño.

Como un día me la diste

viva tu imagen poseo,

que a diario lavan mis ojos

con lágrimas tu recuerdo.

Otro se fue, que no tú,

amor que clama el silencio

si mis brazos y tu boca

con las palabras partieron.

Otro es éste, que no yo,

mudo, conforme y eterno

como este amor, ya tan mío

que irá conmigo muriendo.

Salvador Novo