Se reanuda el debate migratorio

Senadores republicanos indi-caron que a partir del 15 de mayo, planifican retomar de hecho la medida de reforma migratoria que se estancó en abril pasado, aunque los líderes de ambos partidos aún no acuerdan totalmente el contenido y la cantidad de las enmiendas que se considerarán

El líder de la minoría demó-crata del Senado, Harry Reid, insiste también en que haya garantías de protección para el proyecto que apruebe el Senado durante el proceso de conciliación con el HR4437 de la Cámara Baja.

Reid advirtió que de no haber garantías para que la medida del Senado no sea socavada en la conciliación, la reforma no progresará. El líder de la mayoría republicana tiene el privilegio de designar a los negociadores del Senado y se intentan obtener garantías para que los designados sólo apoyen una reforma integral en el proceso de conciliación. El líder demócrata se reunió, con la bancada latina del Congreso para discutir el tema de la reforma migratoria.

La idea es dedicar dos semanas de debate a partir de la semana que viene.

Por otra parte, trascendió que un acuerdo tentativo fijaría sanciones más severas —en casos más serios incluso prisión— por la contratación de indocumentados a los patronos que deberán verificar la identidad y situación migratoria de los empleados basándose en bancos de datos del gobierno lo cual ha generado críticas de diversos sectores por el potencial de errores.

Activistas pro inmigrantes dicen además, que las sanciones contra los patronos son bienvenidas siempre y cuando haya una reforma integral del sistema migratorio que regule el flujo de futuros trabajadores y regularice a los que ya están aquí y se implemente un sistema de verificación confiable y veraz.

Las sanciones forman parte de un acuerdo tentativo paralelo a las negociaciones que sostienen republicanos y demócratas del Senado para retomar el debate migratorio, a partir de la semana entrante.

El acuerdo tentativo bipartidista fija multas que fluctúan entre 200 y 6 mil dólares por cada violación de reglas. Pero cuando se establezca el sistema de verificación, los patronos que contraten indocumentados recibirán multas de hasta 20 mil dólares por cada indocumentado contratado e incluso podrían enfrentar pena carcelaria.

Para fijar el sistema de verificación, el Departamento de Seguridad Interna (DHS) tendría acceso a datos del Seguro Social y del Servicio de Rentas Internas. Habrá además protecciones para los empleados autorizados a trabajar.

El asunto de las sanciones a patronos es uno de los más espinosos porque desde la amnistía de 1986 se establecieron las sanciones, pero nunca se implementaron adecuadamente, debido a que floreció de manera paralela la industria de los documentos falsos y no habían mecanismos para verificar la legitimidad de dichos documentos. La excusa permitió que millones de indocumentados fueran empleados. Hace 20 años el problema era menos severo, pero ahora se calcula que hay hasta 12 millones de indocumentados en el país.

El modelo que se discute se basaría en la ampliación de un programa piloto actual en el que participan 6,200 patronos. El año pasado un total de 980 mil trabajadores fueron procesados a través del programa y casi 150 mil fueron sujetos a investigaciones adicionales. De ésos, 6,202 estaban autorizados para trabajar, pero el sistema dijo lo contrario.