Europa y Africa también debaten sobre inmigración

Ministros de varios países de Europa y Africa permanecían reunidos en esta ciudad francesa para analizar temas relacionados con la inmigración, el terrorismo y el narcotráfico.

Los diferentes enfoques que existen, sin embargo, desmienten la idea de que el bloque europeo de 25 naciones funciona con una visión única y genera interrogantes sobre si será posible que los funcionarios de los dos continentes puedan llegar a un acuerdo.

Italia y España han abierto las puertas a los inmigrantes africanos. Francia, no obstante, parece aceptar médicos, expertos en tecnología y estrellas del deporte, pero no los pobres ni las personas sin destrezas.

Durante años, cientos de miles de inmigrantes indocumentados africanos han buscado llegar a Europa para huir de la pobreza o los conflictos. Algunos en embarcaciones precarias que cruzan el Mar Mediterráneo hacia Italia, otros saltando alambradas en los enclaves españoles que bordean a Marruecos, muchas veces con resultados letales.

La inmigración indocu-mentada, el terrorismo y el narcotráfico son los temas más importantes de la agenda del encuentro de funcionarios de cinco países europeos —Francia, Italia, Malta, Portugal y España— con sus colegas de Argelia, Libia, Mauritania, Marruecos y Túnez.

Las tensiones entre Argelia y Marruecos por la disputada región del Sahara occidental, y la falta de un enfoque unificado de los europeos, parecían ensombrecer la posibilidad de que los países lleguen a un acuerdo sólido en la conferencia, dijeron algunos analistas.

“Estos países europeos tienen políticas de inmigración totalmente diferentes”, expresó Philippe Fargues, experto en asuntos europeo-mediterráneos del Instituto Universitario Europeo de Florencia, Italia. “Es común que España e Italia legalicen a los indocumentados si los empleadores están de acuerdo, mientras que para Francia la respuesta se basa más en las leyes: deportación”.