MÉXICO • Sin ropa en el Zócalo

Una de las plazas más grandes del mundo y epicentro de movimientos políticos del país se pobló con unas 20 mil personas desnudas que posaron para el fotógrafo neoyorquino Spencer Tunick.

Los participantes, mujeres y hombres, comenzaron a desnudarse a las 6 de la mañana cuando el ambiente era medianamente frío, la sesión fotográfica empezó una hora y media después y concluyó alrededor de las 8.30 de la mañana. Incluyó tres posiciones, de pie, acostados y fetal, además, una toma fue exclusiva para mujeres.

Las principales calles de acceso al Zócalo fueron cerradas, igual que la estación de metro del lugar, incluso se prohibió el sobrevuelo de helicópteros por ese espacio.

Para los capitalinos, los desnudos en público no son una novedad, pues un grupo campesino llamado “Los cuatrocientos pueblos”, que la gente llama en broma “Los cuatrocientos cueros”, se quita la ropa para exigir el reparto de tierra.

El proyecto de Tunick en la capital mexicana tendrá un costo de casi 85 mil euros y será sufragado por dos coleccionistas, patrocinadores e instituciones mexicanas.

La Universidad Nacional Autónoma de México montará en septiembre una muestra con las fotografías.

Reportaje al desnudo

Así reportaron los diarios de México el paso del fotógrafo:

18 mil mexicanos

De las 42 mil personas que se inscribieron vía internet para participar en la instalación del fotógrafo estadounidense Spencer Tunick, en la Plaza de la Constitución, más de 18 mil se atrevieron a romper con la inhibición. Mostraron su desnudez como un símbolo de libertad. El número de asistentes al Zócalo capitalino superó las expectativas de los organizadores, patrocinadores y del propio artista de la lente, ya que por mucho rompió el récord de 7 mil personas que reunió en Barcelona, España, en 2003.

(...) El poder de convocatoria fue tal, que los hombres y mujeres de todas las edades ingresaron al Zócalo en un promedio de 150 personas por minuto, aunque en el momento culminante, cuando las manecillas de la Catedral Metropolitana marcaban las 5.30 de la mañana, el horario establecido para cerrar el ingreso, entraban 210 individuos. (...).

 

¡Fuera ropa! y la desnudez cubrió al Zócalo

Nos dividieron: los hombres a vestirse y las mujeres hacia el Palacio Nacional, desnudas. Fue la tercera y última locación elegida por Spencer Tunick para cerrar su instalación en el Zócalo capitalino, pero esa división hombres-a-un-lado/mujeres-posando rompió la magia que había llenado la plancha durante más de una hora.

La camaradería entre géneros desapareció en un parpadeo (...).

 

“Debajo de la ropa todos somos iguales”

A sus 59 años de edad va tomada del brazo de su hija. Trae un vestido con bordados indígenas y su queja a cuestas: a Oliva Mendoza le interesaba participar en la instalación de Spencer Tunick porque creyó que de esa manera podía protestar contra la participación de la Iglesia en el debate por el aborto, mostrando su cuerpo desnudo. “A veces se piensa que la sociedad mexicana está más cerrada por la religión. Creo que no, aquí está la prueba” (...).

 

Tunick desnudó a 100 Fridas

Antes de regresar a Nueva York, buscando una absoluta discreción y sigilo, el fotógrafo Spencer Tunick realizó una segunda instalación en México: un homenaje a la pintora Frida Kahlo por el centenario de su nacimiento, que se conmemora este año. El escenario fue la Casa Azul, en Coyoacán, en donde nació y transcurrió la infancia de la pintora mexicana. El fotógrafo neoyorquino llevó hasta ahí a poco más de 100 mujeres, quienes se peinaron con una trenza coronada y se pintaron cejas abundantes, muy parecidas a las que usaba la artista.