Diálogo ecológico:

¿Estamos progresando con la limpieza de los ríos de Estados Unidos?

Cuando el Río Cuyahoga cogió fuego en el centro de Cleveland en junio de 1969, una nación que ya estaba empezando a enterarse acerca de los problemas ambientales tomó nota. A través del país, muchos estaban hartos con las prohibiciones de natación y la pesca debido a los niveles cada vez mayores de contaminación. Y la deforestación desenfrenada por los taladores estaba obstruyendo muchos sistemas fluviales remotos con tierra, haciéndolos inhabitables a peces que habían evolucionado ahí por milenios.

En 1972, en respuesta a tales preocupaciones, el Congreso pasó la histórica Ley de Aguas Limpias, que regula la descarga de la contaminación en las vías acuáticas de América. Esta importante ley ha funcionado bien para reducir la contaminación y mantener el desarrollo urbano a raya, pero hace poco para restaurar ecosistemas fluviales ya dañados.

Los proyectos incluyen: reforestación de bancos de ríos para contener la erosión; reconstrucción de sus canales naturales para reducir inundaciones en sentido descendiente; eliminación de presas para permitir que los pescados emigren más libremente; y restauración de los pantanos para mejorar sus funciones de filtración natural de contaminación.

“No es ningún misterio por qué está creciendo la moda de restaurar ríos”, dice Andrew Fahlund, asociado con un grupo importante sin fines de lucro dedicado a la defensa de ríos norteamericanos. “Los ríos en buenas condiciones satisfacen más fácilmente las necesidades de la comunidad circundante que los ríos contaminados y degradados”.

Una nueva resolución del Congreso ahora pide ampliar el presupuesto asignado a los programas que podrían reducir la cantidad de aguas servidas que se vierten en las vías acuáticas de la nación, y manejar mejor los 168 ríos designados como “salvajes y escénicos”. La resolución también requiere asignar fondos para remover presas obsoletas en peligro de ruptura que amenazan a comunidades próximas con inundaciones instantáneas potencialmente catastróficas.

A pesar de estas tendencias positivas, no le estuvo yendo bien a muchos ríos. La lista anual de “Los ríos norteamericanos más vulnerables” destaca ecosistemas fluviales a través de todo Estados Unidos que todavía están en aprietos o en peligro.

“El bello Río Hudson de Nueva York, visto por un túnel debajo de la Carretera Sawmill.  Por años, la General Electric botó PCBs en el río. La firma finalmente ha decidido cumplir con los mandatos federales y estatales y comenzar a remover los mismos”.