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| La rana, el león y la niña La rana es un monstruito verde esmeralda como el sombrero y mis botas, como mi falda. No me da miedo | | |
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 | | Me levanto pronto, me baño enseguida. El baño me deja muy despierta y limpia. Me baño en verano en el agua fría. Pero ya en invierno, mejor calientita. El baño se debe tomar todo el año: primavera, otoño, invierno y verano. Porque si te bañas estas fuerte y sano. Limpias las orejas, cuello, pies y mano. Las niñas bonitas si se lavan bien tendrán siempre como de seda la piel. Nada como el agua para embellecer. Por eso decía el cantar aquel: ¿Que te pones en la cara que tan rebonita estás? Me lavo con agua clara y Dios pone lo demás. | | |
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su pinta extraña; por más que croe no me hará nada. El león fiero ruge y me acecha con su bocaza. Yo no le temo y, despreocupada, me acerco y trenzo, con su melena de lana, una mantita para mi cama. | |
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