LOS NIÑOS PIDEN POCO

Por: Elvia Domínguez

Si los niños viven con golpes, aprenden a ser agresivos, si viven con burlas, aprenden a ser tímidos, si viven con indiferencia, aprenden a ser fríos.

Es un honor para mí presentarles el tema “los niños piden poco”.

Hubo una carta que conmovió a toda la gente y se publicó en el diario principal de su ciudad, y decía así:

Señor, tu que eres bueno y proteges a todos los niños de la tierra, quiero pedirte un favor: Transfórmame en un televisor... para que mis padres me cuiden como lo cuidan, para que me miren con el mismo interés con que mi mama mira su novela preferida, o papá el noticiero. Quiero hablar como algunos animadores que, cuando lo hacen toda la familia se calla para escucharlos con atención y sin interrupciones. Quiero sentir que mis papás se preocupan por mí, tanto como se preocupan cuando el televisor se descompone y rápidamente llaman al técnico. Quiero ser un televisor para ser el mejor amigo de mis padres y su héroe favorito. “Señor por favor ... aunque sea por un día, déjame ser un televisor”

Los adultos no se comunican con los niños, muchos de ellos viven con miedo, indiferencia y burlas. Los adultos somos responsables del nacimiento de nuestros hijos, por lo mismo los niños también tienen necesidades y derechos.

Los niños son personas puras y buenas. Llegan al mundo con la mente limpia y quieren aprender, observan a nuestro alrededor y solo ven familias deshechas, pleitos, divorcios, robos, y a veces los mismos padres les enseñan a mentir y a temerles.

A una locutora de televisión su hija le preguntó ¿ Mami, por qué tienes una cara tan bonita en la tele y tan fea en la casa? Ella contestó... porque en la tele me pagan por sonreír, hija. Y la niña agregó: ¿cuánto debo pagarte para que sonrías en la casa?

Los niños no quieren dinero, tienen su corazón y a veces no hay nadie cerca para abrazarles y decirles, Te Amo... también tienen un gran deseo de aprender cosas buenas y a veces no cuentan con alguien que sea capaz de enseñarles con paciencia. Los niños se convierten en triunfadores si los adultos los tratan como triunfadores.

Por favor mama, papá, maestro, maestra, enseñen lo bueno de ustedes. Adultos, los niños piden poco. Tienen corazones buenos, no los hagas malos; son seres humanos, ayúdalos a vivir y así, cuando crezcan podrán decirte “gracias” por lo poquito que me diste, porque ese poquito que me diste, fue justo lo que yo necesitaba para ser feliz...