A todos los Padres en su día los felicitamos y les agradecemos su apoyo y las alegrías que hemos pasado juntos.

Visitas
 
A través de la noche urbana de piedra y sequía
entra el campo a mi cuarto.
Alarga brazos verdes con pulseras de pájaros,
con pulseras de hojas.
Lleva un río en la mano.
El cielo del campo también entra,
con su cesta de joyas acaba de cortar.
Y el mar se siente junto a mi,
extendiendo su cola blanquisima en el suelo.
Del silencio brota un árbol de música.
Del árbol cuelgan todas las palabras hermosas,
que brillan, maduran, caen.
En mi frente, cueva que habita un relámpago...
Pero todo se ha poblado de alas.
Dime ¿es de veras el campo que viene de tan lejos
o eres tú, son los sueños que sueñas a mi lado?
 
Octavio Paz

Del trópico
 
¡Qué alegre y fresca la mañanita!
Me agarra el aire por la nariz,
los perros ladran, un niño grita
y una muchacha gorda y bonita
sobre una piedra muele maíz.
 
Un mozo trae por un sendero
sus herramientas y su morral;
otro, con chanclas y sin sombrero,
busca una vaca con su ternero
para ordeñarla junto al corral.
 
Sonriendo a veces a la muchacha.
que de la piedra pasa al fogón,
un campesino de buena facha,
casi en cuclillas afila un hacha,
sobre la orilla del mollejón.
 
Por las colinas la luz se pierde
bajo de un cielo claro y sin fin.
Allí el ganado las hojas muerde,
y hay en los tallos del campo verde
escarabajos de oro y carmín.
 
Sonando un cuerno curvo y sonoro
viene el vaquero, y a plena luz
pasan las vacas y un blanco toro
con unas manchas color de oro
por los jarretes y en el testuz.
 
Y la patrona, bate que bate,
me regocija con la ilusión
de una gran taza de chocolate,
que ha de pasarme por el gaznate
con las tostadas y el requesón.
 
Rubén Darío