México del Norte

Por: Jorge Mújica

Metedólares Contra Sacadólares

Hace un par de años, Juan Hernández, entonces encargado de dorarnos la píldora por parte de Vicente Fox, nos dijo que había avances: ya no se nos consideraba traidores. Un compañero de la delegación dijo que sí lo éramos, pero “traidores” de dólares.

En días pasados se reveló que los mexicanos “de acá”, en lo que va del año, hemos enviado a México $2,740 millones de dólares, un aumento en las remesas de 26 por ciento con respecto al año pasado. Lo cual equivale a un crecimiento del dos por ciento en la producción en México, lo cual ya quisiera ver Fox en un año.

Atrapados Sin Salida

Según el Banco de México, el aumento es porque están contando mejor el dinero, pero el aumento se debe a otra cosa. Cientos de miles de mexicanos que antes trabajaban acá sólo una temporada, después del 11 de septiembre, prefirieron quedarse ante la incertidumbre. Según el Censo de Estados Unidos, sólo en California hay medio millón más de mexicanos que hace dos años.

Cada envío promedia unos $310 dólares y 17 centavos. Según el mismo banco, la mayoría de las remesas se dirige al campo, sector de menor crecimiento en los últimos años. Por otra parte, el programa que la Coalición Internacional de Mexicanos en el Extranjero, CIME, logró que alrededor de 50 bancos permitan abrir cuentas a los indocumentados y retirar dinero en cualquier cajero automático mexicano. Esto baja costos de envío, que el año pasado sumaron casi mil millones de dólares, según el Departamento del Tesoro de Estados Unidos.

La Otra Cara De La Moneda

Si las remesas son el “sol” para las familias de migrantes, el “águila” es la salida de dinero. El año pasado salieron de México $37,300 millones de dólares para ser depositados en Estados Unidos. Esto equivale a 4 veces y media el total de las nuevas inversiones extranjeras realizadas en el país. Y eso que la salida de dólares de México bajó respecto al 2001, cuando salieron $40,500 millones.

El año pasado la inversión extranjera directa en México fue de $13,626 millones de dólares, poco más de la mitad que en el 2001. Según el Banco Central, $6,611 millones de dólares fueron de nuevas inversiones, $2,229 millones de dólares de reinversión de utilidades y el resto de cuentas entre compañías. Es decir, las nuevas inversiones extranjeras hacia México equivalen apenas al 17.72 por ciento de lo que los mexicanos han depositado en Estados Unidos. Mientras los $37,300 millones de dólares depositados por mexicanos en bancos de Estados Unidos superan en 2.8 veces las remesas enviadas por los mexicanos del norte.

Aunque contemos lo que no pasa por los bancos: los envíos con familiares, o lo que gastamos en vacaciones en México, más los millones de dólares que pagamos en los consulados, seguimos perdiendo.

La Otra Tajada

Pero los sacadólares no tienen la culpa. En el 2002, la deuda en moneda extranjera de la banca comercial fue de $6,400 millones de dólares, y la del sector privado de $69,800 millones de dólares. De intereses y amortizaciones México pagó el año pasado $25,200 millones de dólares.

En total, México debe $155 mil millones de dólares al extranjero. La lógica dice que las deudas se contraen para mejorar las condiciones de producción del país; lo cual no ha ocurrido, por lo tanto la deuda no beneficia al país.

Por eso buscamos tener migrantes en el Congreso mexicano, porque los legisladores de allá no hacen su trabajo. Posiblemente, además de legislar el voto de los mexicanos en el exterior, nuestros diputados tendrían que hacer leyes contra los sacadólares.

Lo cierto es que con nuestras remesas nos tardaríamos más de 15 años en pagar la deuda, y nuestras familias no tendrían qué comer todo ese tiempo.