Vuelve el multilateralismo, ahora contra el tabaco

Por: Gustavo Capdevila

Diplomáticos y activistas recibieron con entusiasmo la aprobación de un tratado internacional que restringirá a la industria tabacalera, para ellos es un prometedor retorno al multilateralismo que podría llevar a un cambio de actitud estadounidense.

Tras cuatro años de negociaciones se adoptó por concenso en la Asamblea Mundial de la Salud, máximo organismo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), un convenio para el control del tabaco, que limita su promoción, incluyendo los patrocinios por parte de firmas tabacaleras. Además aumentará las sanciones contra el comercio ilícito de productos del tabaco, y regulará el empaquetado y etiquetado de cigarrillos.

Diplomáticos y funcionarios de las agencias de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que trabajan en Ginebra reconocieron que la frustración se había extendido entre ellos este año, tras el fracaso de negociaciones para resolver la crisis de Irak mediante gestiones del foro mundial.

La semana pasada, un cambio inesperado de la política de Washington, que objetaba algunos aspectos del convenio contra el tabaco, permitió que la OMS aprobara por primera vez en su historia un tratado internacional sobre temas de salud pública.

Antes de ese vuelco, y durante todo el proceso de negociación, Estados Unidos y unos pocos países ricos más, en especial Japón y Alemania, desempeñaron de manera lamentable un papel obstruccionista; bloqueando normas que los países en desarrollo pretendían incorporar al tratado, comentó la activista Kathryn Mulvey.

Mulvey, directora ejecutiva de la organización no gubernamental (ONG) Infact, pieza clave de este logro, señaló que Washington actúa de forma unilateral en el contexto internacional, que eso ”causa profunda inquietud en el público” de su país y del mundo.

La negociación multilateral es la única esperanza, aseveró la activista Qasem Chowdury, de Bangladesh, el método de negociaciones bilaterales definitivamente no funciona, porque el país rico tuerce siempre el brazo del país pequeño o pobre, y a veces de algunos grandes, comentó.

Detrás de convenio está la noruega Gro Harlem Brundtland, directora general saliente de la OMS y ex primera ministra de su país, quien describió el tratado como ”un hito histórico en la salud pública mundial” que salvará miles de millones de vidas, y coincidió en que demuestra la voluntad de la comunidad internacional para afrontar un problema global.

Ese convenio se comenzará a firmar en Ginebra el 16 de junio, y entrará en vigencia después de alcanzar la ratificación de 40 países. Se prevee que el proceso llevará un año..

Infact trabaja desde 1977 contra abusos de firmas transnacionales, realizó campañas contra Nestlé, General Electric y Kraft. En la actualidad, se prepara para enfrentar a las grandes compañías que obtienen beneficios en todo el mundo a expensas de la vida humana y del ambiente, afirmó Mulvey.