Qué chula es Puebla !

Por: Karime Perea

Esta bella ciudad capital del estado con el mismo nombre, descansa bajo el inmenso cielo del valle. Se localiza a dos horas aproximadamente de la ciudad de México y su clima es regularmente frío, variando con las estaciones del año.

La fundación de “la ciudad de los Ángeles” (llamada así por la leyenda de que los Ángeles la construyeron) es cuestión de polémica. Se sabe que fue la primera ciudad colonial en el continente, pero la fecha podría ser el 16 de Abril de 1531 o el 29 de Septiembre; tradicionalmente celebrado este día desde 1561 .

Puebla ha sido nombrada Patrimonio cultural de la humanidad. Caminando por las calles de esta ciudad es inevitable sorprenderse de la impresionante arquitectura; edificios de piedra con enormes balcones y adornados con lozas de colores, pintadas a mano y distribuidas jugando con los diseños geométricos bajo una evidente influencia árabe.

Fue lugar de florecimiento para el estilo barroco, la Talavera, los textiles, la cocina y la herrería.

En la actualidad es famosa aún por su Talavera que se elabora en diversos talleres y que se puede encontrar en mercados de artesanías o en tiendas especializadas.

En el centro encontramos la plaza principal, la Catedral, los edificios gubernamentales y comercios variados; principalmente lugares para comer y tomar algo disfrutando de música agradable.

Las torres de la Catedral son las más altas del país, se empezaron a construir en 1575, y a mediados del siglo XVII se terminaron.

 

Otros lugares de interés para visitar:

  • La casa de Alfeñique.
  • El Museo Amparo
  • El ex -convento de Santa Rosa.
  • El ex -convento de Santa Mónica.
  • La Biblioteca Palafoxiana
  • La Casa de la Cultura
  • Barrio de los Sapos
  • El Barrio del Artista
  • Analco
  • El antiguo mercado de La Victoria
  • Los Fuertes de Loreto Y Guadalupe
  • El Parian
  • La Capilla de la virgen del Rosario

 

Recuerde probar los dulces típicos.

Los dulces de semillas, frutas, leche y miel son tradicionales. En los siglos XVI y XVII las monjas de los conventos ofrecían a la sociedad dulces que ellas elaboraban con sus propias recetas; mezcla de estilos europeos y regionales. Entre los dulces típicos poblanos tenemos: los camotes, los muéganos, los mazapanes, el jamoncillo, los limones rellenos de coco y las alegrías.