Junio sigue siendo el mes de los grados y las bodas y ambas celebraciones implcan cruzar el umbral hacia una nueva vida.

En el caso de los graduados de la escuela superior, el lograr este paso es como alcanzar la meta que en muchas ocasiones parecía impo-sible. Ahora empiezan a escalar la siguiente montaña.

Podrán asistir a la universidad? Qué estudiarán? Cómo pagarán por sus estudios? Estas son algunas de las preguntas que los adultos les hacen a diario. Tal es tiempo para muchos de ellos de comenzar a pensar en el estudio como una forma de vida. Se estudia no solo por lo lucrativo que pueda ser una carrera, o cuanto vas a sacar de ella. Para que el camino sea maravilloso depués de la graduación, así como después de la boda, debe haber un sentimiento de expectativa. Si el camino está acompañado de crecimiento interno, habrá gozo en su transcurrir..

De otra parte, si el único objetivo es tener éxito, ganar fama o dinero, pueden resultar con las manos vacías.

Algunas veces me pregunto adonde va la juventud Latina. Deseamos que tengan éxito en su medio, pero esperamos que los valores que trajeron de sus familias sean lo suficientemente fuertes para que se conviertan en personas de verdad. Ellos tienen suficientes tesoros dentro y por lo tanto no necesitan compararse a otros. Pueden mantener sus cabezas en alto sabiendo que hay un lugar para ellos en su familia inmediata y extensa. También deben llevar consigo la clase de organización comunitaria y cuidado de otros que existe en las familias latinas.

Nos complace ver que han pasado por ese primer umbral, de aquí en adelante cada uno de ellos deberán mirar en su corazón, usar sus cabeza y tejer una nueva vida que esté conectada con aquellos que les han amado.