¡Allá Vamos!

Formamos parte de la gran comisión mundial para erradicar todo aquello que perjudique a nuestro hermoso mundo, a sus maravillosos seres vivientes y a su belleza natural; nuestros máximos armamentos no son secreto, son reconocidas por todos y olvidadas por muchos; son las leyes terrenales y celestiales.

Estamos preparados para combatir, mas no con armas bélicas. Éstas deben ya pasar a la historia, nosotros peleamos mediante la prudencia y el diálogo usamos toda nuestra fuerza lanzando proyectiles de paz, bombas de amor y metralla de hermandad. Defenderemos la ciencia, al débil, la naturaleza y al justo. En la tierra ya no cabe la pobreza, el hambre ni la enfermedad, nunca más deben existir seres que padezcan este mal.

El saber es de todos. Propiciemos oportunidades para que ningún niño se quede sin asistir a las universidades. Debemos matar la ignorancia enterrando para siempre el analfabetismo. Les daremos su merecido a las clases marginadas, consistente en un mejor nivel de vida con empleos, casas y remuneraciones dignas y permanentes.

Derribaremos fronteras y todo tipo de obstáculos como intereses políticos o perso-nales de gente poderosa que impidan la igualdad entre las razas y la paz social que deben tener todos los pueblos. Es tiempo de aniquilar al prepotente burocrático, al demagogo que abusa del fuero, a los parásitos y a los politiqueros que se quieran convertir en dinosaurios. Combatimos lo que ensombrece y daña al ser: la injusticia, sed de poder por el poder, la impunidad y la corrupción. Lucharemos en contra del rico no caritativo, del pobre ambicioso y del avaro insaciable que tanto empañan la humildad, bondad y el amor que nos enseño ¡Jesús!

Integrémonos. Toda la humanidad para buscar la paz, equidad y la armonía social en todo el mundo. Solamente de esta manera estaremos respetando los designios que tanto anhela nuestro creador. ¡Hombre: Intégrate busca, lucha, participa; así estarás coadyuvando en la formación de un mundo mejor!