De lo perdido, lo que apareció

México del Norte • Jorge Mújica

A finales de febrero, escribíamos que se había extraviado dinero para los ciudadanos migrantes. Al fin, apenas seis meses después de aprobada, apareció y va a ser utilizado para lo que se destinó.

Es un dinerito que los diputados y gobernadores interesados en los migrantes pudieron incluir en el presupuesto federal, en el anexo 17. Son 130 millones de pesos mexicanos.

La buena noticia es que apareció. La mala es que cuando se aprobó eran el equivalente de 11 millones 926 mil dólares y ahora, menos lo que se siga devaluando el peso esta semana, apenas son 11 millones 294 mil dólares.

En fin, de lo perdido lo que apareció. Al dar la noticia, Relaciones Exteriores de una vez avisó a qué se va a destinar el dinero: 60 millones para la repatriación de cuerpos (especialmente de los fallecidos al cruzar la frontera, queremos pensar); 25 millones al programa de Asistencia Jurídica Urgente (a cargo de la defensa de los mexicanos condenados a muerte en Estados Unidos); 6 millones para Atención al Migrante Mexicano (a saber a qué atención se refieran); 5 millones a la repatriación de personas vulnerables (qué tampoco aclaran quienes serán, excepto varios millones de indocumentados que no creo que quieran regresar a México); 4 más al programa de migrantes en Situación de Probada Indigencia (nos preguntamos qué “pruebas” pedirán); 10 millones para apoyo a mujeres, niños, niñas migrantes en situación de maltrato, y 20 millones para “otros servicios embajadas”.

Dentro de lo bueno y lo malo de la aparición de dinero, hay que señalar los casos de las sentencias a muerte de ciudadanos de México del Norte.

Aparentemente ya se salvó Osvaldo Torres, a quien le conmutaron la pena de muerte en Oklahoma, pero quedan otros 50 sentenciados. El dinero, pues, con todo y el retraso de medio año, llega justo a tiempo.

Atender un caso de pena capital es Estados Unidos cuesta, bajita la mano, un cuarto de millón de dólares, así que atender 50 casos costaría, más o menos, exactamente la misma cantidad de dinero que se acaba de recuperar.

Por cierto, ya nomás por joder, ¿en qué cárcel está Carlos Flores Alcocer, ex “Embajador Permanente” ante la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, dónde están los cuatro Volvos que compró, y quién duerme en los famosos colchones de 131 mil pesos de la lujosa residencia en Francia? Esperamos que don Vicente Fox nos informe ahora que venga a Chicago, porque parece que nomás en el extranjero se anima a hablar del temaÉ.