Patilla o sandía?

Roja por dentro y verde por fuera; la sandía es la fruta más popular del verano.

... eso de roja ¿¿¿mmmmm??? - en realidad existen sandías rojas, blancas, amarillas y rosadas.

Redonda u ovalada, generalmente tiene semillas negras pero existen variedades que eliminan este factor. Su cáscara verde puede tener tonalidades.

Está constituida en su mayoría de agua (entre el 80 y el 93%). Contiene vitaminas A, B1, B6, y C además de fibra, fósforo, calcio, hierro, potasio, sodio, magnesio y azufre. Pocas grasas y calorías. Proporciona acción antioxidante, hidrata y es diurética; lo que quiere decir que aumenta la producción de orina. Su aporte de fibra es benéfico pero puede producir un ligero efecto laxante al igual que en algunos casos ocasiona sensación de pesadez en el momento de la digestión. Por esas razones se recomienda ingerirla en cantidades moderadas y masticando cuidadosamente.

Se debe evitar combinada con algunos alimentos. Por ejemplo; después de comer sandía no se debe tomar vino, la mezcla es capaz de ocasionar espasmos en el estómago y en los intestinos.

Tampoco se debe mezclar con leche, ya que produce un efecto similar al anterior.

Científicamente se nombra Citrullus Lanatus. Es una planta anual cuyo origen está en el norte de África y en la India.

Una sandía puede pesar 20 kilos, se cultiva en el mediterráneo, México y EEUU, siendo los últimos dos los mayores productores.

Si quieres aprovechar al máximo sus propiedades, puedes tomarla en ayunas. Después de abierta, consúmela rápidamente; con el tiempo va perdiendo propiedades.

La sensación de saciedad que causa la patilla la hace una fruta solicitada para ayudar a bajar de peso.