Claves para comunicarse con un adolescente

Los padres de los adolescentes, así como los medios de comunicación, han creado para ellos un universo que es muy diferente al nuestro. Para penetrar en ese mundo aparentemente “cerrado”, necesitará estas cinco claves.

Nuestros hijos han aprendido estas cosas de los comunicadores a quienes más entienden y en quienes más confianza tienen: sus propios amigos adolescentes, y ciertos medios de comunicación.

Primera clave: Aprenda a hablar en medio del movimiento

Los adolescentes parecen estar constantemente en movimiento. Simplemente, no les gusta sentarse. Pero como adultos, nosotros debemos aceptar que también hacemos cosas mientras hablamos. Por lo tanto, no es lo ideal instar a nuestros hijos a hacer algo diferente, como tomar un asiento para charlar, máxime teniendo en cuenta que los adolescentes son máquinas de acción.

Por otra parte, ellos no son tan sofisticados o tan confiados como para expresar sólo en palabras lo que quieren decir, por lo que es probable que necesiten un cierto grado de movimientos.

Mientras quiera habar, juegue con ellos. Desafíelo a un mini-partido de básquet, llévelos en su auto, o vaya de compras. Empiece la charla mientras ambos se estén moviendo y haciendo cosas.

Segunda clave: El riesgo hace al cambio

Nuestros hijos adolescentes nos conocen bastante bien. Saben nuestros valores, nuestras reglas y nuestras debilidades. Y saben bien qué decirnos y como manejarse para lograr sus objetivos. Todo esto, es muy aceptable. El problema, es que la mayor parte de las veces, ellos no esperan que nosotros cambiemos la manera en que pensamos o en que actuamos.

A muchos de ellos les encantará oír conclusiones inesperadas y perspectivas extrañas. Y ambos se pueden divertir mucho cuando rompan la rutina habitual y puedan sorprenderse con lo inesperado e imprevisible.

Tercera clave: Abra su pecho

¿Podría golpear su perro con el pie cuando él se da vuelta y muestra su pecho? ¡De ninguna manera! Y tampoco podrían hacerlo sus hijos adolescentes. Por lo tanto, sea honesto y ábrales su pecho. Como padres, a menudo no deseamos demostrar nuestras almas, es decir, nuestras sombras, nuestros errores, o aún nuestras bajezas.

Cuarta clave: Capture su imaginación

Muchos adultos, creen que los mejores momentos de sus vidas, han quedado en el pasado. Y probablemente, nuestros hijos adolescentes no tengan la paciencia necesaria como para oír cientos de veces estas historias, y necesiten contactarse por medio de cuestiones nuevas y originales. Se podría capturar toda su atención si habla con ellos sobre todo lo nuevo que puede ofrecer, por ejemplo, el campo de la tecnología.

Tome también como una prioridad pasar un tiempo hablando de los sueños que su hijo tiene, e incentivándolo para ver como alcanzarlos.

Quinta clave: Cree el clima apropiado

Cree un clima en el que su hijo adolescente se sienta libre para hablar sobre cualquier cosa que desee: sexo, drogas, enojo, miedo, decepción, dolor, amistades, etc. Esto le hará ver que usted puede ayudarlo mucho a solucionar sus problemas, y a no ser tan temeroso de expresarse con usted. Claro que no es fácil que un adolescente logre hablar todo lo que siente, pero si uno les presta su debida atención, paulatinamente comenzarán abrirse y a expresarse con mayor soltura. Intente llevarlo lejos de los lugares y de las cosas que pueden distraerles.

Siempre será muy importante que como padres, no los desalentemos en las cosas que para ellos son importantes, exhibiendo algún signo de decepción y desaprobación, ya que sólo lograremos alejarlos más. Apenas déjelos hablar, y présteles la mayor atención. Si desea acotar algo, tenga paciencia y espere al viaje de vuelta, donde seguramente su hijo lo escuchará más.