Colombia: Recuperando el tejido social de un pueblo desplazado

Por: Jimmer Prieto

Colombia es un país que sorprende por sus contrastes. En mi reciente visita con Witness For Peace, recorrí varios sectores de la región conocida como Montes de María, localizada en los Departa-mentos de Bolívar y Sucre. Esta región, rica en tradiciones afro-caribeñas e inmortalizada por la música de Lucho Bermúdez se conoce más en los últimos años por el conflicto armado y por el desplazamiento. Como un micro-cosmos, desde allí se puede percibir la complejidad del problema social colombiano tanto como el valor indefinible de su gente. Allí pude ver un proyecto en marcha, honorable, por el profundo valor humano que encierra. Se llama Proyecto El Retorno. Ricardo Esquivia, un líder pacifista de larga trayectoria lo concibió gracias a su capacidad para encender talentos individuales y unirlos a labores de grupos por la causa de la justicia y la dignidad humanas. Leydys Anaya, oriunda de la región y quien exhibe un franco orgullo por su ancestral origen Zenú trabaja en una de las aristas más dolorosas del proyecto. Como psicóloga, ella hace el acompa-ñamiento psicoterapéutico de familias e individuos afectados, desde una perspectiva integral.

Dejemos que sean ellos esta vez quienes comenten a los lectores acerca de este proyecto enraizado en la fe y protagonizado por la calidad de su gente, donde la vida va venciendo defini-tivamente a la violencia y la muerte.

El fenómeno del despla-zamiento en Colombia se ha constituido en uno de los problemas más graves de violación de los Derechos Humanos y del Derecho Internacional Humanitario, por el alto número de civiles que están siendo objeto de masacres, secuestros y todo tipo de torturas, amenazas y muertes.

En Montes de María, los desplazados recuerdan Agosto de 2000, cuando se dio la primera masacre co-lectiva, atribuida a las guerrillas. En Octubre del mismo año hacen estragos grupos Para-militares desde el corregimiento de Chi-nulito hasta Floralito, tacando los corregi-mientos de la Ceiba, Caño Berruguita y Cacique. Hubo quema de casas. En Maca-yepo hubo un total de 108 Muertos. A partir de ese terrible drama del 2000, que dejó unas 800 familias en situación de desplaza-miento del municipio de Macayepo y sus 19 Veredas, Sincelejo, capital del Departa-mento de Sucre, que contaba con una población de 300.000 habitantes, ha tenido que absorber más de 63.000 desplazados.

La Red de Asociaciones para la Vida Digna y Solidaria de los Montes de María ha iniciado un trabajo con estas personas, que en su mayoría han perdido el deseo de continuar, invadidas de dolor, luto, soledad, ira, tristeza, sed de venganza, desesperanza y angustia y no desean seguir viviendo en un mundo que arrebató de su lado a sus seres queridos.

Se hace necesario empoderar a ciudadanos y ciudadanas trauma-tizados por la violencia, mostrarles que a pesar de la difícil situación que les ha tocado vivir siguen siendo parte importante de la sociedad, útiles en estos procesos de construcción y desarrollo social, valiosos y valiosas, autores y no solo actores y victimas,

Se organiza una iglesia que los une no sólo para el propósito de alabar a Dios sino para recibir apoyo mutuo en un momento tan difícil como el que estaban atravesando todos y todas

“Me dijeron: Sí llegas a Sincelejo, pregunta dónde queda Remanso de Paz. Pregunté qué es eso? Es un lugar donde te reciben, allí no vas a sentir rechazo, además te orientan a qué entidades recurrir, cómo hacerlo y alguien especial te escucha. Así fue como después de perder mis seres queridos, sin ninguna ilusión, emprendí viaje tratando de proteger a mi pequeña hija. No sabia si irme para Cartagena o Sincelejo y me decidí por Sincelejo, por lo que me habían dicho de este lugar. Creo que fue lo mejor que hice, hoy me siento un poco mejor, por lo menos me siento acompañada.” (Olga, 27 años)

Como Olga, muchas personas han llegado a Sincelejo sin conocer, pero preguntando por Remanso de Paz. Igual que en Sincelejo, muchas iglesias en cada pueblo de Montes de María han respondido al reto cristiano de acoger desplazados.

Convirtiéndose en un símbolo de esperanza en cada pueblo, vereda y municipio, la red Asvidas brinda apoyo, orientación, acompañamiento y seguimiento a proyectos sociales y productivos, sin perder de vista el valor individual de cada persona.

Gracias al componente humano llamado resiliencia que se conoce como la capacidad especial del ser humano de renacer en estados de supremo dolor, y a un adecuado acompañamiento psicoemocional, la persona recupera la motivación y las ganas de continuar.

Pero el proyecto no termina allí. Una vez las familias comienzan a recuperarse surge en algunas el deseo muy humano de regresar a su tierra, la tierra abandonada involuntariamente. Para que las personas puedan retornar en condiciones de protección, alimentación, asistencia y seguridad, se requiere de un proceso integral que compromete todas las instituciones del gobierno. La iglesia está trabajando pacientemente y con escasos recursos en hacer esos contactos y preparar el terreno espiritual, económico y estructural para que las familias puedan hacer El Retorno con dignidad y optimismo.

Aquella mañana habíamos madrugado para viajar de Sincelejo a San Onofre. Ibamos en un bus alquilado especialmente para la Delegación Witness For Peace y el sol ardía. Ricardo y yo hablábamos de estas cosas. De pronto, sin dejar de mirar a través de la ventana la inmensidad verde que iba devorando la flota, me dijo:

“Queremos que El Retorno a Macayepo tenga impacto interna-cional. Que vengan grupos de derechos humanos y pacifistas de todas partes y haya una caravana acompañando a los desplazados en el gran momento de retornar a su tierra. Que los medios de información cuenten al mundo que el pueblo está transformando la violencia y la muerte en remansos de vida y esperanza”.

Desplazados de Montes de María cuentan su historia.  "Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla, mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas" (Salmo 126: 6)

 

La foto muestra a Janna Bowman, directora de Witness For Peace, Ricardo Esquivia, director de Asvidas y Jasper Rodríguez, Pastor de la iglesia "Remanso de Paz" en momentos en que escuchábamos testimonios de los desplazados.

La foto muestra al Pueblo de Macayepo, después del desplazamiento masivo de sus habitantes. En primer plano, una casa familiar y al fondo, la escuela, totalmente vacía y derruyéndose.