La violencia y las acciones militares siempre están bien organizados en todo el mundo. De hecho, tenemos que aceptar que nuestra forma de vida está vinculada a “la lucha”, “pelear”, “competir” y mucha de nuestra forma de ver la vida y a otros como “el enemigo”.

Rara vez nos entrenamos en formas que nos permitan vivir en paz con otros y con la tierra misma.

Existe algún lugar donde los niños y jóvenes vayan a aprender acerca de como vivir en paz? Por el contrario, los podemos mandar a campamentos de entrenamiento camuflados bajo títulos tales como ‘ campamentos de verano” y además les podemos enseñar el arte de ser hábiles para poder ser competitivos y escalar sobre otros hasta llegar a la cima.

Es utópico pensar que hay lugar para la paz en el mundo? Es casi ilógico pensar que estamos en manos de las mentes militares que se han tomado el mundo y la industria militar que necesita clientes en todo lugar.

Hace diez y seis años cuando llegamos con mi familia de Colombia, traíamos historias de explosiones, asesinatos, violencia en las calles, secuestros y tanta sangre y lucha, que parecía que estábamos hablando de una película de guerra. En ese tiempo también traíamos un mensaje de advertencia especialmente para el pueblo mexicano. Pensábamos que la ola de narcotráfico y armas que asolaba a Colombia se estaba moviendo hacia México. Hablamos muchas veces de como el tejido social se arruina bajo la combinación de drogas y violencia cuando se toman un país. No es solo por los grandes capos de la droga y los pequeños vendedores de la misma sino que cada familia se lesiona ante el influjo del poder y dinero que proviene de la droga y que impregna cada parte de las familias, pueblos y ciudades.

Después de varios años de “ayuda” de 4 billones de dólares de Estados Unidos a Colombia, 90% de la cual está representada en armas y entrenamiento militares, la cantidad de droga en el mercado no ha disminuido; sin embargo el flujo de armas y entrenamiento militar siguen aumentando.

La frontera mexicana se ve enfrentada ahora al mismo problema de violencia y existe un creciente comercio de armas que está entrando en México. Tendremos una frontera militarizada aunque la llamemos por otro nombre y grupos paramilitares que se ‘oponen’ a la inmigración. Una vez se presenta una situación altamente explosiva que puede convertirse en una zona de guerra.

Quién se beneficia de todo esto? Quién obtiene los mejores clientes y el dinero?

Por encima de todo, como podemos entrenarnos y entrenar a otros en formas no violentas de vivir la vida cotidiana?

Cada dólar gastado en petróleo y sus derivados plásticos, es un paso más hacia las armas y la muerte. Todos los días los medios nos dicen las razones de por qué “luchar” por la libertad. Ahora tenemos “‘La libertad” de gastar y continuar abusando de nuestros vecinos y de la tierra misma.

¿Cuánto tiempo y energía nos queda para emplear en proyectos que sean de vida, si nos agotamos teniendo que estar alerta a todas las acciones militares sobre la tierra?

Estoy muy preocupada por la frontera mexicana. Debería usted también estar preocupado? Y de ser así, como podemos evaluar y prever el daño a su tierra y la nuestra antes de que ocurra?