La región más peligrosa para sindicalistas

Adital

América Latina continúa siendo la región más peligrosa para el ejercicio de actividades sindicales, y Colombia encabeza una vez más la lista de asesinatos, actos de intimidación y amenazas de muerte. Esto es lo que revela el más reciente informe de la Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres(CIOSL). Setenta sindicalistas colombianos pagaron con su vida por haber intentado defender los derechos fundamentales en el trabajo. Otros países que destacan por actos de violencia y represión contra los sindicalistas son Iraq, Irán, El Salvador, Djibouti, China, Camboya, Guatemala, Zimbabwe y Birmania. 

En 2005, en el mundo 115 sindicalistas fueron asesinados por defender los derechos de los trabajadores, mientras que se registraron más de 1,600 víctimas de agresiones violentas y cerca de 9,000 detenidos. Alrededor de 10,000 trabajadores fueron despedidos por sus actividades sindicales y 1,700 arrestados.

Algunos países del Golfo también continúan prohibiendo totalmente los sindicatos, en tanto que otros muchos, entre los que figura Corea del Norte, los sindicatos oficiales controlados por el gobierno están a la orden del día. En Australia, el gobierno se apresuró a aprobar nuevas leyes que privan a los trabajadores de aquel país de la protección más elemental.

“El informe de este año revela tendencias muy preocupantes, especialmente para las mujeres, los trabajadores migrantes y los funcionarios del sector público”, afirma el secretario general de la CIOSL, Guy Ryder.

Además de los 70 asesinatos registrados en Colombia, 260 sindicalistas recibieron amenazas de muerte, en un clima de persistente impunidad de los asesinos, y donde los sindicalistas se están convirtiendo en el blanco deliberado de ataques por parte de grupos armados.

La Administración Bush ha continuado atentando contra la libertad sindical y la negociación colectiva en Estados Unidos, contribuyendo así a que las campañas organizadas para destruir sindicatos sigan a la orden del día.

Al igual que en otras regiones, las violaciones sistemáticas de los derechos de los trabajadores en las zonas francas han sido una característica destacada en México y en la República Dominicana en particular, donde las compañías multinacionales sacan provecho de los bajos salarios y de unas condiciones de trabajo abusivas, especialmente en las cadenas de suministros para los sectores del textil y el metal.