Redadas en todo el país

Las autoridades federales arrestaron a más de dos mil inmigrantes indocumentados durante una operación de alcance nacional, informaron fuentes oficiales el pasado 14 de junio.

En el operativo, iniciado el 26 de mayo, los agentes del Control de Inmigración y Aduanas (ICE) arrestaron a 2,179 inmigrantes acusados de reingresar ilegalmente en el país luego de haber sido deportados o de ser pandilleros, pedófilos o asaltantes.

Aproximadamente la mitad de los detenidos tienen prontuario delictivo, dijo la subsecretaria de Seguridad Interna y jefa del ICE Julie Myers.

La operación fue bautizada con el nombre clave de Devolver al Remitente.

En la redada cayeron más de 140 inmigrantes convictos de delitos sexuales con menores; 367 pandilleros, entre ellos miembros de la Mara Salvatrucha o MS-13, y unas 640 personas que ya habían sido deportadas, dijeron los funcionarios de inmigración. El número incluye más de 720 detenidos en California.

Unos 800 arrestados ya han sido deportados a sus lugares de origen.

Un total de 55 inmigrantes fueron detenidos en el aeropuerto internacional Dulles de Washington, donde estaban trabajando en la construcción de un sitio de alta seguridad, informaron las autoridades.

El ICE dijo que sus agentes detuvieron por la mañana autobuses con los trabajadores que ingresaban en las instalaciones del aeropuerto, una de las tres terminales aéreas comerciales que operan en la ciudad capital.

Los detenidos son originarios de México, Honduras, El Salvador, Guatemala y Bolivia y serán transportados al centro de detención del ICE en El Paso, Texas, para ser procesados y deportados.

Myers formuló el anuncio de las detenciones durante una rueda de prensa en Houston, Texas.

Indicó que los detenidos procedían de 35 países, entre los cuales figuraban Colombia, la República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua y Perú.

Según Myers, la operación nacional se inició el 26 de mayo y permitió desde entonces el arresto de 2,179 inmigrantes ilegales, entre los cuales aproximadamente la mitad tenía antecedentes criminales.

El ICE dijo que “no hay indicios” de que alguno de los arrestados en Dulles o el centro naval estuvieran involucrados en actividades terroristas.

“Es una operación masiva”, afirmó el agente Marc Raimondi, vocero de ICE, que forma parte del Departamento de Seguridad Interna. “Vigilamos las fronteras del país desde el interior”, acotó.

En Nueva Inglaterra, las autoridades dijeron que detuvieron en la redada a más de 150 personas, 75 de ellas que regresaron tras haber sido deportadas.

El ICE cuenta en todo el país con 35 equipos especializados en la búsqueda y captura de inmigrantes prófugos. El presupuesto del organismo en el 2006 aumentó ese número a 52 equipos, y el gobierno del presidente George W. Bush desea incrementarlo a 70 en el 2007.

En Estados Unidos hay más de 500 mil “inmigrantes prófugos” que han sido deportados por la justicia y que, o volvieron ilegalmente al país o nunca lo abandonaron. Con frecuencia hay falta de comunicación entre las autoridades carcelarias municipales y estatales y el gobierno federal, lo que permite a los indocumentados cumplir sus condenas sin ser transferidos a la justicia federal para su deportación.

Uno de los detenidos en Boston era un pandillero salvadoreño convicto de apuñalar a un niño de 13 años. Los agentes lo sorprendieron trabajando en una empresa de automóviles de alquiler en el aeropuerto Logan de esta ciudad.