Les deseamos lo mejor a todos y cada uno de los recién graduados de las escuelas superiores y universidades. Les deseo un futuro brillante e interesante, lleno de retos pero también con numerosas posibilidaes. Pero también les deseo que puedan sobrepasar el mundo en el que entran, ya que la mayoría del conocimiento académico que han recibido está bien. Cosas como las matemáticas, ciencias e incluso el idioma continúan estando correctos, pero cómo debe ser utilizado ese conocimiento debe ser revisado completamente.

Va a ser difícil para las generaciones más jóvenes revisar todas las reglas, regulaciones y leyes que hemos hecho, a fin de crear un poder injusto que nos da la ventaja en todo el mundo materialista que nos rodea.

Esas leyes se están volviendo obsoletas y es el reto de las nuevas generaciones cambiar la forma en que nos relacionamos unos con otros y con la tierra. Por lo tanto, las ‘leyes económicas y políticas’ que constituyen nuestro mundo tienen que cambiar.

No podemos seguir explotando la tierra como lo hemos venido haciendo, pensando que el botín es infinito y que algunos tienen la ‘propiedad’ de los recursos que les pertenecen a todos en el planeta.

Podemos ver como las corporaciones han creado reglas que contaminan el ambiente a todos los niveles y además controlan el uso del agua para beneficio de sus accionistas por encima de la salud de la población en general. Tambien son los mismos que abogan por el uso de la energía nuclear, aunque no existe una forma limpia de reciclar los desechos que su uso produce.

Las grandes corporaciones han cabildeado con mucho éxito por un modo agrícola de mono-híbridos que saca de la producción a los pequeños granjeros aquí y en el extranjero, a la vez que pone en peligro las diversas semillas locales que constituyen el patrimonio de medio ambientes específicos.

Vivimos en un mundo donde en favor de una clientela hegemónica, varios grupos humanos son exterminados junto con sus tradiciones y lenguajes propios.

A fin de que todas esas reglas y regulaciones funcionen fácilmente, hemos creado muchos enemigos, gentes tales como los lastimados por todos los acuerdos como NAFTA y similares que han sido creados para favorecer a unos pocos por encima del bienestar de muchos, que han sido llevados a la pobreza y la desesperación.

La nueva generación puede tener la posibilidad de darle una oportunidad a la paz. Ellos podrán reconsiderar si vale la pena tener un constante creciente presupuesto militar mientras que las necesidades sociales básicas de la nación no se han cubierto y al mismo tiempo se ha auspiciado la destrucción y pérdidas humanas en el exterior.

Espero que las nuevas generaciones puedan perdonarnos por toda la contaminación, odio y violencia que heredan de nosotros. Que Dios les dé la humildad de reconocer los pecados de su cultura y la fortaleza y el valor de hacer un mundo mejor.