Mi Amigo el Angel
Al mirar esa foto, te internaste en mis ojos,te alojaste en mi alma con inmensa nobleza,y viste mi verdad y todos los despojos que me causan vivir dentro de esta tristeza.Y plasmaste en palabras lo que al verme sentiste y no dijiste nada, te quedaste callado,más pude adivinar que aquello que escribiste era pensando en mí y en lo que yo he llorado.Me adivinaste toda desnudando mis penas,esas penas que viste a través de mis ojos y con dulces palabras, mi corazón lo llenas de suavidad inmensa quitando los abrojos.¿Quién eres en verdad, que adivinas mi vida?¿Acaso eres un ángel que el cielo me ha mandado?Estando en la tristeza, sumidaÉ sumergida te presentaste tú como un ángel alado.Y me has dado la fuerza de salir adelante;con tus dulces palabras que siempre son amables saldré de esta tristeza, caminaré adelante;no te calles, por DiosÉ quiero que siempre me hables. Agradezco yo al cielo tenerte como amigo pues seas tú, quien seas, tienes mucha nobleza;y en este, mi poema, con cariño te digo muchas gracias, amigo, por calmar mi tristeza.

Anónimo


William Shakespeare

(1564-1616)

Dramaturgo y poeta inglés nacido el 23 de abril de 1564 en el estado de Warwickshire, en Inglaterra. Fue el tercero de 8 hermanos, pero el primer hijo varón de John Shakespeare, un próspero comerciante y de Mary Arden, hija de un terrateniente católico. William estaba destinado a suceder a su padre en los negocios familiares pero de acuerdo con algunos testimonios que existen en la historia, tuvo que empezar a trabajar como aprendiz de carnicero desde muy joven, por la difícil situación económica en que se encontraba su familia. Otros dicen que se convirtió en maestro de escuela.

En 1582 se casó con Anne Hathaway, hija de un granjero con quien tuvo a Susanna en 1583 y los mellizos (niño y niña) en 1585, su hijo mellizo a los 11 años de edad falleció.

Al parecer, se vio obligado a abandonar Stratford al ser sorprendido cazando ilegalmente en las propiedades de sir Thomas Lucy, el juez de paz de la ciudad. Se supone que llegó a Londres hacia 1588 y cuatro años más tarde, ya había logrado un notable éxito como dramaturgo y actor teatral.

Hasta el siglo XVIII, Shakespeare fue considerado únicamente como un genio difícil. Del siglo XIX en adelante, sus obras han recibido el reconocimiento que merecen en el mundo entero. Casi todas sus obras continúan hoy representándose y son fuente de inspiración para numerosos experimentos teatrales, pues comunican un profundo conocimiento de la naturaleza humana, ejemplificado en la perfecta caracterización de sus variadísimos personajes. Su habilidad en el uso del lenguaje poético y de los recursos dramáticos, capaz de crear una unidad estética a partir de una multiplicidad de expresiones y acciones, no tiene par dentro de la literatura universal.

Entre sus obras se encuentran: Romeo y Julieta, Hamlet, Macbeth, Otelo, Julio César, Los dos nobles caballeros, La tempestad, El cuento de invierno, Sueño de una noche de verano y el poema erótico Venus y Adonis.