McCain y Obama se enfocan en la economía

La lucha por la Casa Blanca arranca con la economía como plato principal. El primer disparo lo hizo el candidato demócrata, Barack Obama, quien acusó a su rival republicano, John McCain, de perpetuar las fallidas políticas de la administración de George W. Bush que han contribuido a empeorar la situación actual.

Obama inició una gira de dos semanas por estados que tradicionalmente favorecen a los republicanos en las elecciones generales, pero que cree que puede arrebatarle a McCain. Asimismo, la gira se enfoca en la economía, que según Obama no es el fuerte de McCain.

El enfoque en la economía se produce en momentos en que el precio de la gasolina ya superó los 4 dólares a nivel nacional. Esto a su vez supone una subida de precios en los alimentos y en toda una serie de productos y servicios, y empeora una tambaleante economía que no se recupera de la crisis hipotecaria y de los altos índices de desempleo. Diversos sondeos indican que la economía es la principal preocupación de los estadounidenses.

En Raleigh, North Carolina, Obama declaró que “no llegamos a nuestra actual crisis económica por un accidente histórico. Ésta es la conclusión lógica de una filosofía agotada y desacertada que por demasiado tiempo ha dominado en Washington”.

Agregó que los republicanos prometieron ser fiscalmente conservadores “pero en vez de eso obtuvimos la administración más irresponsable a nivel fiscal de nuestra historia, y ahora John McCain quiere ofrecernos otra. Ya superamos eso y no daremos marcha atrás”, declaró.

A corto plazo, Obama propone un impuesto sobre las ganancias de las empresas petroleras. El dinero se emplearía para ayudar a las familias trabajadoras a solventar los altos costos de gasolina y de energía.

Asimismo, propone otro paquete de estímulo económico de 50,000 millones de dólares para asistir a personas que han perdido sus empleos y sus viviendas.

Indicó también que el presupuesto de 12,000 millones de dólares de la guerra de Iraq debería emplearse en un sinnúmero de programas domésticos que estimularían la economía.