Abundan las cumbres, falta la comida

Por Thalif Deen

En las cumbres de la Organización de las Naciones Unidas, la comunidad internacional siempre promete aliviar el hambre y reducir la desnutrición. Pero la mayoría de los objetivos planteados en esos encuentros de la ONU nunca se concretaron, aunque los compromisos fueron asumidos por los líderes mundiales.

Ahora, con el antecedente de disturbios en más de 30 países por el alto precio de los alimentos, y la escasez de arroz y de maíz en más de 60 naciones, una tercera cumbre mundial acaba de prometer “acciones urgentes y coordinadas” para resolver la crisis.

“Si no actuamos con celeridad, los mil millones de personas más pobres del mundo pasarán a ser dos mil millones de la noche a la mañana, porque su poder adquisitivo se reducirá a la mitad como consecuencia de la duplicación de los precios de los alimentos y los combustibles”, advirtió Josette Sheeran, directora ejecutiva del Programa Mundial de Alimentos (PMA) del organismo mundial.

La última cumbre, auspiciada por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por su sigla en inglés), tuvo una conclusión predecible: una piadosa declaración sobre la lucha contra el hambre y la desnutrición en el mundo. Junto con la declaración se conocieron algunos números impactantes: para enfrentar la crisis, se necesitan al menos entre 15,000 y 20,000 millones de dólares más al año.

También se recomendó a los gobiernos adoptar, en el mediano y largo plazo, modelos agrícolas centrados en la gente, ya que la actual crisis, provocada por las alzas de precios, demanda un nuevo esquema agrícola y alimentario orientado a alimentar a la gente en lugar de a vender los productos en los mercados internacionales.

“Se trata de crear un sistema basado en los pequeños agricultores, los trabajadores de las granjas, los pescadores y las comunidades indígenas, que son los mejores administradores de la tierra y los que aseguran la soberanía alimentaria y la autosuficiencia de las naciones”, sostuvo Mittal.

Tanto la FAO como el PMA y el FIDA están entregando dinero extra a los países más afectados en busca de apoyar sus agriculturas. El Banco Mundial estableció una nueva línea de créditos de rápido acceso destinados a incrementar la producción, que incluye subvenciones para las naciones más pobres.

Sin embargo, Mittal considera que algunos de los avances logrados por la declaración de la cumbre han sido neutralizados por el llamado a una rápida conclusión de la Ronda de Doha de la OMC, que propone liberalizar los intercambios comerciales internacionales como receta para resolver la crisis actual. A su juicio, la Ronda de Doha provocará una mayor volatilidad de los precios, incrementará la dependencia de los países en desarrollo respecto de las importaciones y reforzará el poder de las empresas multinacionales en los mercados internacionales, de manera que las naciones en desarrollo perderán espacio de maniobra para determinar sus políticas agrícolas. Además, las organizaciones destacan que la Ronda de Doha no considera los mayores desafíos que enfrenta el sistema alimentario mundial.