Las quemaduras son urgencias frecuentes en el hogar y el trabajo, pues pueden ser ocasionadas por calor, electricidad, químicos, radiación o gases. Las quemaduras se clasifican en tres grados, las de primer grado son las más leves, abarcan la capa superficial de la piel y aunque dolorosas se pueden tratar en casa. Se caracterizan por enrojecimiento de la piel, ligera hinchazón y ardor, la piel está integra sin ampollas u otras lesiones.

Una quemadura de segundo o tercer grado, o cualquier quemadura que abarque cara o genitales o una gran área del cuerpo es una verdadera urgencia y debe recibir atención médica de emergencia.

Lo primero que se hace para cualquier quemadura es aplicar agua limpia al tiempo durante 15 minutos, a la vez valorando si se trata de una quemadura simple o si debe ser vista por el médico. Para las quemaduras menores la planta de savila es excelente, lave una hoja, rómpala y colóquela sobre la quemadura limpia; o haga una pasta de blueberries para aliviar el dolor. Asegúrese de beber bastante agua para reponer el agua que se pierde con las quemaduras, evite la infección con lavado frecuente. Las quemaduras en los niños son más graves, su piel es más sensible pueden perder agua más rápido que un adulto, tenga especial precaución.

Las quemaduras se pueden prevenir:

u Tenga cuidado en la cocina.

u No deje cerillos o encendedores a la mano.

u Vigile y asegúrese de apagar veladoras, fogatas y cigarros.

u No utilice aparatos eléctricos cerca del agua

u Utilice bloqueador solar.