Los dones que podemos encontrar en este camino:

  • Oscuridad
  • Oración y meditación
  • Silencio
  • Sueños
  • Humildad
  • Claro conocimiento de uno mismo

El poniente es el rumbo del trueno y del relámpago; la dirección del poder, de la curación, la protección y la defensa. Se aprende a estar en armonía con los cuatro rumbos y con las formas de vida que nos rodean.

Es el rumbo de las mujeres guerreras, que aceptan el compromiso de traer a la vida a un ser humano, pero también de guiarlo hasta su independencia interna.

Por medio de la introspección aprendemos a integrar al ser humano con el resto del universo. Es el don de la oración, y requiere esfuerzo cotidiano.

Al enfrentarnos a nosotros mismos aprendemos a respetarnos, y a aceptarnos como seres físicos y espirituales. Esta fortaleza nos ayuda a guiar nuestro camino, y visualizar nuestros planes para luego llevarlos a cabo.

Los animales simbólicos son:

El oso negro, él se retira a un lugar privado y oscuro durante el frío del invierno.

La guía interna de esta jornada simbólica es la tortuga, ella nos enseña el don de la perseverancia y la paciencia.

El color que estará en nuestro camino es el rojo y su momento es el atardecer.