Hoy fui testigo de buenas noticias. Aunque sé que hay muchos lugares de conflicto en la tierra, lugares de violencia, desesperación y muerte, hoy pude ver un destello de esperanza.

Estuve mirando el final de la Copa Mundial de fútbol 2002 entre Alemania y Brasil. Brasil ganó la copa mundial y así como los brasileros estaban llenos de gozo, muchos Latinoamericanos hacían eco a ese mismo sentimiento. Pero también se registró una escena distinta. Mientras que algunos de los jugadores bailaban, saltaban y gritaban, la cámara se enfocó varias veces en tres hombres. Estos tres jugadores arrodillados y con sus frentes tocando tierra, sin prestarle atención a lo que sucedía a su alrededor. El narrador del partido no lograba entender lo que estaban haciendo, y el camarógrafo volvía una y otra vez a enfocarse sobre las tres figuras. Se sintió una emoción distinta cuando cayeron en cuenta que los tres hombres estaban orando.

Mientras que otros celebraban ellos le agradecían al Señor. Bajo sus camisetas de juego ellos tenían una camiseta blanca con un letrero que decía:” Yo pertenezco a Jesús”. Después otras camisetas empezaron a aparecer con letreros tales como “Yo amo a Jesús” y “100% de Jesús”. Fue un testimonio poderoso. Momentos antes de recibir el trofeo, la mayoría de los jugadores brasileros, entrenadores, técnicos y su delegación se reunieron en un gran círculo, unidos de las manos y orando.

En la misma línea de pensamiento aun veo muchas cosas que no funcionan bien para la gente Latina en Indiana, y aun tenemos que trabajar en los retos que se nos presentan cuando vivimos en comunidad. Pero también aquí hay buenas noticias. Este pasado 11 de junio tuve un tiempo que me llenó de energía. Tuve la oportunidad de reunirme con personas provenientes de varios lugares de Indiana, su vínculo en común: ellos trabajan con y para los Latinos. Por dos días, hubo intercambio de información y se compartieron experiencias. Pude ver la dedicación y entusiasmo de la gente en estas reuniones.

Muchas veces nos mantenemos en el lado oscuro de la vida y se nos olvida que el Señor esta obrando entre nosotros, pero le damos más credibilidad a las noticias que quieren hacernos ver solo los problemas. Pensamos que la maldad reinará? No, no sucederá así si nos mantenemos buscando la luz y siguiéndola.