Por: José Emilio Cruz Luna

¡EL HOMBRE DEPORTE¡

Dentro del Estado de Guanajuato, en México, existe un pintoresco pueblo llamado Cañada de Caracheo; donde un 25 de Mayo de 1943 nació Nicolás Bernal Gómez mejor conocido en el estado de Hidalgo como el Hombre Deporte.

A la edad de 12 años llega a Hidalgo con su abuelita paterna y su tío abuelo. Cursó sus dos últimos años en la primaria Fray Bernardino de Sahagún, donde su profesor Felipe Cortés, campeón estatal y subcampeón nacional en 110 metros con vallas y 100 metros libres respectivamente, descubre en él cualidades para el atletismo y lo entrena.

En su segunda enseñanza escolar compitió en juegos de nivel amateur juvenil, en estatales representando a Ciudad Sahagún, y en Nacionales representando a Hidalgo. Sus logros fueron en el atletismo haber obtenido las marcas de su querido profesor a quien recuerda aún con gran cariño y respeto.

En 1962 rompe el record estatal en 110 metros con vallas. Luego, en un juego Nacional donde obtiene el segundo lugar. Su amor al deporte lo lleva a incursionar simultáneamente en otros deportes como el baseball, en el soccer, frontenis y baloncesto, destacando en todos. En ese entonces se le llamó el Hombre Deporte en una columna del periódico local del momento.

Recuerda nuestro entrevistado: “debido a mi participación y desarrollo en varias actividades deportivas tuve la dicha de obtener el cariño de las personas; estas muestras inolvidables sucedieron en los Estados de Querétaro, Oaxaca, Veracruz, San Luis Potosí, Guerrero, Guanajuato mi tierra natal y obviamente en Hidalgo; Estado donde me formé como deportista y hombre de bien”.

Con cierta nostalgia enfatizó: “Fui considerado en alguna ocasión el Hombre Deporte y hoy, a mis 60 años de edad, le doy nuevamente gracias a Dios por las habilidades que con su inmenso amor me obsequió y por haberme dado la maravillosa familia conformada por mi esposa Teresita, mis hijos José Efrén, Patricia Elizabeth y Alberto Nicolás. Le aseguro a toda la juventud que el deporte es lo más saludable para nuestro cuerpo y los triunfos lo más satisfactorio para nuestro espíritu”.

Sonriendo, don Nicolás concluye diciendo: “esta fotografía es una de muchas que conservo con el mismo celo y cariño, corresponde a un juego de baloncesto en 1963. Para este encuentro se tuvo que formar una selección para enfrentar al magistral equipo Harlem Star filial de los mundialmente famosos Harlem Globetroters. Me nombraron capitán para el juego y no acepté que por ser un partido de exhibición mis compañeros pagaran las consecuencias, pero el marcador final fue de 63 a 25, de manera chusca les dije: no se quejen de 25 puntos, yo anoté 13 de ellos”.

Nuestro querido Nicolás Bernal Gómez se localiza en esta fotografía con el número diez en la camiseta. Misma calificación que le damos los que alguna vez tuvimos la dicha de verlo desempeñarse en alguno de los deportes que ha practicado.