Malos tiempos para el mundo en desarrollo

Por: Gustavo Capdevila

El comportamiento de la economía en el comienzo del milenio ha sido decepcionante para gran parte de los países en desarrollo, observó la ONU en su informe económico y social de este año.

Sólo 16 naciones en desarrollo lograron en 2002 un aumento de producto por habitante superior a tres por ciento. Esos 16 países suman 46 por ciento de la población mundial, porque entre ellos están los dos gigantes asiáticos: China e India.

En razón de sus tasas de rápido crecimiento poblacional, los países en desarrollo necesitan un incremento del producto más acelerado que las naciones industrializadas.

Reducir la proporción de pobres extremos es una de las llamadas Metas del Milenio del foro mundial.

El pronóstico es que el producto interno bruto (PIB) de África presentará una leve mejora en 2003, y una mayor en 2004.

La demanda externa a países de Asia oriental aumentó con lentitud en el primer trimestre de 2003, y el pronóstico de crecimiento para el resto del año fue corregido a la baja debido al brote de síndrome respiratorio agudo severo (SRAS).

De todos modos, el aumento del PIB de China, donde se identificó por primera vez el SRAS, se aceleró a comienzos de 2003, debido a expansión simultánea de la demanda interna y las exportaciones, y las perspectivas de crecimiento alto se mantienen para este año y 2004.

El panorama a corto plazo para Asia del sur se presenta positivo, con perspectivas de crecimiento sostenido también por demanda interna y externa.

En Asia occidental se registró un crecimiento modesto de la economía en 2002, a causa de la disminución de la producción en la mayoría de los países petroleros y de la caída de inversiones extranjeras directas, de ingresos del turismo, del consumo y de la confianza de inversores, debido al conflicto entre Israel y Palestina y la invasión de Irak.

La reconstrucción de Irak aportará algún estímulo adicional a la región, pero el crecimiento en los demás países petroleros será modesto según la ONU.

América Latina se recupera poco a poco de su crisis de los últimos años, a pesar de las restricciones que imponen las debilidades del escenario internacional y los problemas políticos y económicos internos de varios países.

Pero el crecimiento latinoamericano aún depende en gran parte del flujo de capitales externos, que es muy débil, aunque las inversiones extranjeras directas continúan representando la principal fuente de financiación externa.

La ONU interpreta que las perspectivas de los países del Sur en desarrollo dependen de la aplicación del programa de desarrollo adoptado por la comunidad internacional en distintos foros, y en especial en la IV Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio.

Ese informe expone que el comportamiento de la economía mundial durante la primera mitad de este año ha sido decepcionante. Se espera que la economía mundial crezca sólo dos por ciento en 2003, una cifra similar a la registrada el año anterior. Para 2004 se prevé una expansión de tres por ciento.