Comience a planificar ahora para una jubilación segura

Por James B. Lockhart • Commisonado del Diputado • Administración De la Seguridad Social

Imagínese que su jefe le dé una semana adicional de vacaciones cada año. ¿Quién se quejaría? Sin embargo, si en verdad usted quiere disfrutar ese tiempo adicional, necesitará ahorrar más dinero para poder sufragar los gastos adicionales del viaje.

Algo similar pasa con la jubilación. Como nuestra expectativa de vida es mayor, por consiguiente pasamos más tiempo en la jubilación. Hoy en día, se espera que una persona de 65 años viva 20 años en la jubilación. Por ello, una jubilación cómoda requiere ahorros personales sólidos y del Seguro Social.

La planificación para la jubilación requiere de tres elementos: ahorros personales, pensión de trabajo y el Seguro Social; las cuales deben proveer ingresos de jubilación confiables. Lamentablemente, las personas sólo ahorran aproximadamente un 3 por ciento de sus ingresos, lo cual es insuficiente para tener una jubilación balanceada. En la última década, el número de jubilados que dependen del Seguro Social para casi todo su ingreso durante la jubilación ha aumentado de menos de un cuarto a un tercio.

La Administración del Seguro Social y el Consejo para la Educación del Ahorro se han unido para patrocinar la campaña: “Ahorre para su futuro”, en un esfuerzo por educar al público sobre la planificación financiera en las etapas de la vida.

El Seguro Social ha provisto beneficios esenciales de jubilación por más de seis décadas. En 1950 había 16 trabajadores por cada persona jubilada. Hoy en día sólo hay 3.3 y en el futuro sólo habrá dos.

Los beneficios para los trabajadores jóvenes de hoy podrían estar bajo riesgo. A menos que se fortalezca el Seguro Social, en tan sólo 15 años comenzaremos a pagar más en beneficios de lo que estaremos recaudando en impuestos. Si no se hacen cambios, los fondos de reserva se agotarán en el año 2042 y es posible que los beneficios reciban una reducción de 27 por ciento, con reducciones adicionales.

Esta labor es de todos, desde individuos aumentando sus ahorros personales a miembros del Congreso trabajando para fortalecer al Seguro Social. Mientras más pronto comencemos, más fácil será cumplir con los retos de asegurar una jubilación segura para todos.