Nos queda la palabra

Junio 25, 2005

Solo me queda la palabra.

Ante tanta infamia y suciedad, solo me queda la palabra.

La palabra envuelve y confunde cuando se quiere dominar,

Pero es cristalina y vigorosa cuando pretende sacar a relucir la verdad.

 

Qué le queda al que no tiene poder?

Solo le queda la palabra.

 

Pero palabras solas fueron las que tornaron el cambio en el mundo

Ocurrió antes y puede ocurrir ahora.

 

Si quieres oir, tienes que escuchar con tu vida.

Tienes que mirar más allá de los colores con que te han estado confundiendo.

Te han llenado la cabeza de imágenes fugaces, y muchos , muchos sonidos.

Pero esos sonidos no son palabras verdaderas.

 

Despierta! Mira a tu alrededor y dime: ¿Qué necesitas?

Que tienes en común con el que se sienta a tu lado?

Cuántas veces has hablado de cosas importantes con los que te rodean?

 

Qué es lo importante para tí?

Qué es lo único que no entregarías?

Empiezas a escuchar tu propia voz?

Será que otros tienen esa misma inquietud?

 

La verdad está cerca! Sólo tienes que parar el ruido y el exceso de imágenes

Ahora puedes empezar a hablar contigo mismo, y con otros.

 

Invita a otros a escuchar y hablar.

 

En este mundo que nos han tejido de ruidos y de sueños,

sólo nos queda la palabra.

Los profetas usaron solo la palabra.

Donde están nuestros poetas, los profetas de siempre?

Sus palabras están dormidas, pero pueden despertar!

 

Levantemos una a una nuestras voces,

unidas a las voces de los que están despertando.

Tenemos la única arma con la que nacimos,

Tenemos la palabra. Descúbrela en tí y en otros!

Por una paz más activa que todas las guerras!

Por un mundo mejor, toma tu palabra!!

 

Zulma Ramos