ROBAR A LOS POBRES Y NECESITADOS

Por Antonio García Fuentes

Cuando esto escribo, acabo de leer lo siguiente: “El 61% de la ayuda a la pobreza se evapora en el camino: Esta es la noticia y se sintetiza en el titular”. Pues bien, nada nuevo, “la caridad suele ser muchas veces un negocio asqueroso y del que se benefician muchos buitres de muchas clases”. Por ello mejor no dar nada indirectamente y ayudar al que uno pueda pero dentro de su entorno... que habrá muchos, pero ojo con los profesionales de la mendicidad que son una plaga y es su oficio.

Esos países que se nos muestran casi “estrangulados” y para los que “los recibidores de donativos gastan enormes cantidades en propagarlo”, lo que denota la rentabilidad que obtienen... lo han sido por los gobiernos del mundo, que ahora y a lo sumo les dan “un euro”, por cada docena o centena que les roban... si hay que ayudarlos, hágase, pero vía estatal y de los grandes impuestos que pagamos y vigilando a los buitres, si no, no se conseguirá nada y aún así veamos.

Recuerdo perfectamente la denuncia efectuada por unas monjas cristianas, destinadas en un lugar de África, que se pudieron ver en TV... “No donen o envíen nada, aquí nada llega, lo roban unos y otros y se lo quedan o lo venden para comprar armamento”.

Recordemos los documentales que hemos visto, donde “barcos enteros” de ropas usadas y en buen estado, eran derivados a grandes traficantes que luego los venden en lotes a pequeños comerciantes, que a su vez los venden... “a los que seguramente eran destinatarios de esas donaciones y sin coste alguno”.

Más de la mitad de la ayuda que destinan los países más industrializados del llamado G7 ­Estados Unidos, Alemania, Gran Bretaña, Francia, Italia, Canadá y Japón­, a erradicar la pobreza en el mundo “se evapora” por el camino y no llega a sus verdaderos destinatarios.

Pero, ¿en quién podemos confiar y para qué donar... para engorde de los buitres y parásitos? Ya lo sintetizó contundentemente la sabiduría china y hace milenios... “No des un pez a un hombre, mejor enséñalo a pescar”. Y es verdad, lo que más se valora es lo que el hombre/mujer obtienen con su esfuerzo o trabajo honrado; y ahí es donde hay que llegar, pero reitero, vía estatal y con los presupuestos actuales, enviando maestros y utillaje y no... tanques, ametralladoras, bombas y todo tipo de armamento y pertrechos militares y menos, tropas de ocupación.