EEUU: se retira la primera juez de la Corte Suprema

La juez Sandra Day O’Connor, la primera mujer designada juez de la Corte Suprema y un voto clave en temas tales como el aborto y la pena de muerte, anunció el viernes que se retira.

O’Connor, de 75 años, dijo que espera abandonar su cargo antes de concluir la feria judicial, en octubre, o en el momento en que el Senado confirme a la persona que la reemplazará. La Casa Blanca no informó inicialmente a quien podría nominar para sustituir a O’Connor.

Han pasado 11 años desde que se registró una vacante en la Corte Suprema. La decisión de O’Connor ofrece al presidente George W. Bush su primera oportunidad de nominar a un magistrado para el máximo tribunal de la nación.

El retiro de O’Connor se registró en medio de conjeturas de que pronto se produciría una vacante en la Corte Suprema. Pero las conjeturas se concentraban en el presidente de la corte, el juez William H. Rehnquist, de 80 años, quien sufre de cáncer a las glándulas tiroides. Rehnquist no ha dicho cuales son sus planes.

La Casa Blanca se ha negado a comentar sobre posibles nominados, o si Bush designará a una mujer para sustituir a O’Connor. Con su retiro, la única otra mujer entre los actuales jueces de la Corte es Ruth Bader Ginsburg.

Uno de los posibles reemplazantes podría ser el actual secretario de Justicia, Alberto R. Gonzales. Se ha mencionado también al ex subsecretario de Justicia, Theodore Olson, cuya esposa fue una de las víctimas de los atentados del 11 de septiembre del 2001.

La designación de O’Connor en 1981 por el presidente Ronald Reagan puso fin a 191 años de exclusividad masculina en la Corte Suprema.

O’Connor se alineó con frecuencia junto al bloque conservador de la corte, como lo hizo en el 2000, cuando el tribunal acordó poner fin al recuento de votos en Florida durante las elecciones presidenciales. El candidato demócrata Al Gore había solicitado el recuento. Con la decisión de la corte, Bush triunfó en Florida por un margen de 531 votos y obtuvo la presidencia.

La juez se caracterizó por favorecer en general los derechos de los estados en su disputa con el gobierno federal.

O’Connor tenía 51 años cuando se incorporó a la Corte Suprema en reemplazo del juez Potter Stewart. Previamente había sido juez del estado de Arizona.