Colombia: Un solo propósito de paz anhelado por millones

Por: Jimmer Prieto

En mi última visita a Colombia el pasado febrero, como miembro de una delegación de Witness For Peace (Acción Permanente por la Paz) tuve oportunidad de entrevistarme con miembros de la Asamblea permanente de la Sociedad Civil por la Paz en Cartagena. Allí me propuse investigar a fondo los antecedentes históricos, objetivos y logros de esta organización que aglutina millones de colombianos. En esta ocasión deseo presentar diferentes aspectos de la Asamblea Permanente de la Sociedad Civil por la Paz, como una muestra del espíritu indómito del hombre y la mujer colombianos por imponer la vida a pesar del breve imperio de la muerte.

En la Asamblea participan organizaciones sociales, políticas, culturales, económicas y diversos sectores sociales como: mujeres, jóvenes, adultos mayores, campesinos y campesinas, indígenas, negritudes, trabajadores y trabajadoras, académicos y académicas, iglesias, cooperativas y gremios empresariales, comunidades y demás organizaciones políticas, económicas, sociales, culturales y ambientalistas de todo el país, al igual que organizaciones no gubernamentales de formación ciudadana y de promoción de los derechos humanos, que contribuyen al fortalecimiento de la sociedad civil y al desarrollo de un nuevo proyecto de país.

La Asamblea tiene como objeto ayudar a gestar y consolidar en Colombia un clima de reconciliación, diálogo, no violencia y respeto a la vida humana, que contribuya a construir en el país una paz integral, con respeto por la justicia social, los derechos humanos y la dignidad humana. Se propone el cese al fuego, la promoción de acuerdos y compromisos humanitarios entre los grupos armados y el rechazo al Plan Colombia por ser un plan para la guerra y no para la paz.

La Asamblea trabaja en diferentes puntos de la geografía nacional, lo cual le ha permitido entender de cerca la realidad del conflicto. Ha logrado conectar sus actividades con las angustias cotidianas del ciudadano corriente que desea que la paz se manifieste en soluciones concretas a sus problemas de empleo, vivienda, salud, bienestar, justicia, democracia, respeto real de sus derechos humanos y vida digna.

La Asamblea se propuso realizar la “Campaña Nacional por Acuerdos y Compromisos Humanitarios”, un proyecto de conciencia acerca del conflicto sobre la premisa de que la paz es posible, en tres fases:

La primera, constituye una fase de promoción y divulgación.

La segunda, de formación, busca generar conciencia a través de talleres, foros y debates en torno al derecho internacional humanitario.

La tercera, de movilización, es una fase en la que se espera producir resultados concretos.

La primera fase había culminado el 9 de diciembre del 2004, casi 3 meses antes de mi visita con Witness For Peace, y tanto en la Costa Norte como en el interior aún se habla con optimismo de los grandes avances de la Asamblea, representados en movilizaciones masivas, foros y talleres en 21 departamentos del país.

Finalmente, la Asamblea ha logrado extenderse más allá del ámbito nacional.  Especialmente en Europa miles de personas se han solidarizado con Colombia y han hecho demostracions masivas de apoyo.  Esperamos que las otras dos etapas culminen exitosamente como la primera, en el presente año 2005.

Colombia, con dos millones y medio de desplazados, representa el problema social más grave de la tierra.  El problema ha sido inflamado por las políticas del gobierno de los Estados Unidos a través del Plan Colombia. El pueblo colombiano anhela masivamente la paz, la justicia, el respeto a la vida, la dignidad y la libertad, y camina inevitablemente hacia su propio despertar hasta que el imperio de los violentos desaparezca de su suelo.

En la edición de agosto estaremos dando las direcciones de correo electrónico de la Asamblea en cada Departamento para que nuestros lectores puedan informarse directamente de las buenas nuevas, aún en medio del conflicto.

Mujeres con fe. Así se llama este grupo compuesto por 8 mujeres colombianas (3 en la foto), que son cabeza de hogar, y que han decidido asociarse para sacar adelante a sus hijos.  Fabrican limpiones industriales y cosen ropa deportiva. Por todas partes se ven respuestas creativas como esta ante la trágica violencia que vive Colombia.