Te invito a tu cumpleaños... alegría sobre todo

Un sábado en la tarde, el ambiente en el Hospital Municipal del Niño de San Justo en Buenos Aires, es de expectación y alegría. Médicos y personas caminan con bolsas en las manos, mientras un grupo afina instrumentos. Mimos y payasos hacen bromas e interrumpen el ensayo.

NO es un sábado cualquiera, es un sábado al mes para decir: “te invito a tu cumpleaños”. Lo cual ha venido ocurriendo en este hospital desde el pasado marzo, donde se les celebra su cumpleaños mes con mes a los enfermos crónicos ­VIH, cardiopatías, insuficiencias renales y enfermedades pul-monares obstructivas­. EL proyecto tiene como finalidad hacer del hospital un sitio más cercano y humano para estos pacientes, ya que muchos de ellos llevan años “viviendo” en él. Según palabras del médico a cargo del hospital Jorge Eduardo Mutti, quien dirige a 470 personas que atienden a más de 900 niños.

El proyecto se ideó originalmente para enfermos de VIH, sin embargo, se extendió a todos los enfermos como parte de acercarlos a una terapia también afectiva. 45 cumpleaños en una sola cele-bración.

Este mes son 45 chicos quienes cumplen años, todos envueltos entre guirnaldas, gorros de festejo y rodeados de payasos. Claro que algunos deben ser acompañados por sus padres o por los tubos de oxígeno, lo cual no detiene la alegría.

Sandra, una trabajadora del hospital, cuenta que muchos de esos chicos no tienen ni siquiera cubiertas sus necesidades básicas y a menudo esta es la primera vez que les celebran su cumpleaños.

Todo el personal del hospital participa de la fiesta, los doctores ese día se transforman en parte importante de la fiesta, pues ellos también se divierten. No falta la confirmación de cómo la alegría ayuda a ir apoyando el trance de la enfermedad.

Pero como tampoco hay cumpleaños sin regalos, los payasos van llamando uno a uno a los chicos para entregarles sus obsequios envueltos en papel transparente. Algunos chicos ni se atreven a tocar la envoltura hasta salir del hospital, es por ello que se les dan de esa forma para que ellos sepan lo que les han obsequiado.

Los niños quedan llenos de satisfacción y sus organismos también, pues su sistema inmunológico resiente la felicidad recibida. De hecho, padres y niños esperan impacientes los cumpleaños para pasarla de maravilla. Al mismo tiempo, los doctores han encontrado una forma de acercamiento humano a sus pequeños pacientes, quienes a menudo llegan tristes y recelosos, lo cual termina luego de un par de estos singulares cumpleaños.

Una enfermedad crónica en un niño es algo muy triste, pero hay gente que se permite convertir esa tristeza en flamante alegría. Lo más importante de esto es saber si ud. desea ser parte de esta aventura. Más información, contactos y para colaborar: “te invito a tu cumpleaños”, Hospital Municipal del Niño de San Justo. Tel 4441-9371,int 115/116. Buenos Aires, Argentina. En Internet ferrero@ciudad.com.ar

En la foto podemos ver a nuestro caricaturista, Emilio Ferrero celebrando la graduación de su hijo, Santiago. Su esposa Sandra esta a la derecha y detrás la maestra Sonia Passarotto.