En esta semana me recordaron que soy una invitada aquí, y estoy de acuerdo con el que me lo dijo. Si soy una invitada aquí. Soy una invitada en el mundo. Todo existía antes de que llegará y estará allí cuando me vaya. La verdad es que no importa donde haya nacido usted o yo, ambos somos invitados en este planeta.

La mayoría de los arboles altos que embellecen el paisaje son antiguos que nosotros,y si no atentamos en su contra, estará allí cuando partamos.

Probablemente sea un falso concepto de propiedad lo que no nos permite compartir lo que existe.

En el mundo contemporáneo hay una especial ansiedad de acumular, pero dígame, ¿cuánto se va a llevar cuando se muera? ¿Adónde vamos con tanta compra y consumo? ¿Cúantas camisas, zapatos, casas o autos puede usar durante su vida? Y especialmente cuántas realmente necesita? ¿Cuánta gente en el mundo debe sufrir a causa de nuestro forma de gastar que agota la tierra y esclaviza a millones de seres en trabajos interminables sin sentido?

De otra parte, tembién asistí a una recepción social. Allí vi a muchas personas que han dado la bienvenida a los recién llegados a esta parte del mundo. Tengo recuerdos de personas que me dieron una mano oportuna cuando lo necesité. La gente nos dio a mí y mi familia más que simplemente ‘cosas’, aunque también recibimos mucha ayuda material. Ellos se preocuparon y cuidaron de nosotros, fueron pacientes y bondadosos; compartieron sus pensamientos e ideas y escucharon las nuestras.

No fue fácil. En algunos momentos tanto ellos como nosotros creímos que cada uno tenía exactamente la respuesta a los asuntos. Se llevó tiempo y amor, pero eventualmente después de tratar mucho nos pudimos relacionar entre sí. Fue a través del trabajo, conversaciones, planes y acciones que nuestra mutual confianza creció. Además aprendimos a apreciar nuestras mutuas experiencias y vida.

Recibí mucho de la gente local y más tarde como maestra de ingles para los estudiantes de ENL siempre quise compartir con ellos como la gente aquí no es como los personajes de Hollywood que aparecen en las películas.

Siempre desee que cada uno de esos inmigrantes pudiera tener la oportunidad que yo tuve de llegar a conocer gente maravillosa de este lugar. También desee que la gente local tuviera la maravillosa experiencia de poder relacionarse con personas de otros países y orígenes sociales.

La vida es tan abundante! Nosotros podemos compartirla y hacerla llena de sentido, o tener una rutina diaria de mociones vacías que no toquen a otros.

Si, aunque nací en New York, soy solo una invitada aquí y usted también lo es. Compartimos el paraíso antes de irnos, o escondemos nuestro temor detrás de puertas cerradas y cercas bien altas? Creo que compartir aquí nos ayuda a entender mejor lo que sucede fuera del país.

Hoy nuevamente le estoy invitando a que rompa el ciclo de indiferencia y apatía. Unase a otros en esta jornada de amor.